Encuesta Casen se va al INE

El ministro de Economía Lucas Palacios anunció que la encuesta Casen, piedra angular de la política social, sale del Ministerio de Desarrollo Social y Familia y pasa al Instituto Nacional de Estadísticas. Esta es una decisión correcta, ya que es siempre adecuado que las mediciones sobre una variable, como la pobreza, sean realizada por un organismo diferente al que administra justamente los programas destinados a combatir ese problema social. Sin perjuicio de lo anterior, el ministro indica que el INE que se hará cargo de la Casen será una institución diferente a la actual, ya que se le dotaría de autonomía y su gobernanza estará en manos de un consejo de expertos similar al que tiene el Banco Central.

Esta sería la cuarta acometida para darle autonomía al INE. La primera la realicé durante el primer gobierno del Presidente Piñera y su trámite se paralizó a partir del incidente del censo. El segundo intento lo realizó el ex Ministro Céspedes, durante el segundo gobierno de la Presidente Bachelet, donde llegó hasta segundo trámite legislativo, pero la oposición del ex ministro Arenas evitó finalizar exitosamente el proceso. El tercer intento lo realiza el ex ministro Valente, pero el escándalo de la presunta manipulación del IPC paraliza la posibilidad de que, mediante indicaciones al proyecto de Céspedes, se pudiera llegar al INE autónomo.

Tal como he señalado reiteradamente, avanzar en el INE autónomo fue un compromiso que adquirió Chile al ingresar a la OECD, así como el cuidado de los datos personales, y ambos siguen al debe. Existe experiencia comparada sobre lo ventajoso que es darle autonomía a la institución de estadísticas, no solo porque aleja la posibilidad de que el gobierno de turno intente manipular los datos, como lamentablemente ocurrió en Argentina hace años atrás, en donde incluso el informe de pobreza concluía que en Argentina había menos pobres que en Alemania. Adicionalmente, dicha intervención y su efecto sobre el reporte de inflación llevó a que, por ejemplo, los contratos de arriendo se pactasen en dólares americanos y se reajustaban según el IPC de los Estados Unidos, ya que al IPC trasandino ya nadie le creía.

Esta iniciativa en trámite además le otorga al INE autónomo la posibilidad de dar apoyo en el levantamiento de datos que realizan otros servicios públicos, mejorando así la calidad del sistema estadístico nacional, lo cual permite tomar mejores decisiones en políticas públicas.

El ministro Palacios señaló que operará con celeridad, ingresando las indicaciones respectivas y dando urgencia al trámite, en un Congreso que espero sea receptivo a la propuesta, aprobándola rápidamente. Así, el ministro Palacios será exitoso en lo que los demás fracasamos, dejando como legado al país un INE autónomo que deberíamos haber tenido desde hace varios años atrás.

Columna de Tomás Flores, Economista Senior, publicada en El Líbero.-