EL IMPACTO DE LA INFLACIÓN EN EL ACCESO A LA VIVIENDA

El acceso a la vivienda se ha transformado en un tema de gran preocupación. La Cámara Chilena de la Construcción advierte sobre una importante alza de los precios de éstas durante el último tiempo y según sus últimos datos, menos de un 10% de las viviendas nuevas cuesta menos de UF 2.000 y 40% menos de UF 3.000. Pero a esa dificultad hoy se suma la amenaza de la inflación.

En la actualidad la economía presenta una mayor disponibilidad de dinero que proviene de las transferencias directas del Estado y los retiros de los fondos de pensiones. Este exceso de liquidez ha generado un importante aumento de la inflación, con una variación anual de 5,3%, sobre el rango meta de 3,0%. Esta alza tiene un efecto directo en los precios de las viviendas, en parte por la subida de valor de los dividendos y arriendos por el mayor costo de la UF, que desde septiembre superó los $30.000 pesos.

A esto se suma que una de las medidas tomadas por el Banco Central para mantener la estabilidad de los precios de la economía fue aumentar la Tasa de Política Monetaria de 0,5% a 3,75% desde junio a octubre de 2021. Ello tiene efectos en un mayor costo de endeudarse al aumentar la tasa de los créditos hipotecarios.

Otro elemento que debe ser considerado es que, con los retiros de los fondos de pensiones, las administradoras han salido a vender instrumentos de deuda de largo plazo. Con esto se ha limitado la profundidad del mercado financiero, hay una menor demanda por este tipo de deuda y se ha reducido de manera importante la oferta de créditos de más plazo. Esto último afecta precisamente a aquellas familias que optan por créditos de largo plazo para tener dividendos más bajos. Por ejemplo, una vivienda de UF 2.000 baja su dividendo de $325.000 a $275.000 si el plazo pasa de 20 a 30 años.

Con todo lo anteriormente mencionado, sumado a la incertidumbre presente en el mercado y un mayor costo de los materiales, el dividendo de una vivienda podría aumentar incluso más, exigiendo más ingresos familiares y restringiendo aún más el acceso a las viviendas.

Así, una serie de elementos estarían afectando a las personas a la hora de obtener una vivienda, perjudicando precisamente a aquellas familias de clase media y de sectores más vulnerables que están ahorrando para ello y les es más difícil acceder al crédito hipotecario, ya sea porque aumenta el costo de endeudarse, el precio de la vivienda es mayor o porque limitan las opciones de financiamiento.

Alzas en el costo de vida generan grandes impactos en el presupuesto de las familias y reducen el acceso a ciertos bienes, como lo es en este caso la vivienda. Es por esto que es necesario mantener la estabilidad de la economía y disminuir el exceso de liquidez presente en el mercado para así evitar que siga aumentando la inflación y los costos que conlleva.

 

Columna de Paulina Henoch, Coordinadora del Programa Pobreza, Vivienda y Ciudad, publicada en el Diario Financiero.-