¿Por qué sigue tan caro el dólar?

En enero pasado, el Banco Central anunció el inicio de un programa de compra de dólares con el fin de reponer y ampliar las reservas internacionales. Estas compras diarias por $40 millones tuvieron cierto impacto sobre el tipo de cambio nominal, ya que, aunque el monto diario es pequeño en relación al total transado, sí implicaba una compra total de US$ 12 mil millones a lo largo de 15 meses. Pues bien, en enero del presente año, las reservas internacionales alcanzaban los US$ 39 mil millones, las que se han elevado hasta US$ 48,7 mil millones al cierre de julio pasado, lo cual implica un incremento neto de US$ 9,7 miles de millones.

Si analizamos el stock de reservas, como porcentaje del PIB, encontramos que en los últimos 18 años el nivel más alto se observó en 2003, cuanto llegamos a 18,1% del PIB. A su vez, el nivel más bajo fue en 2007, pre crisis subprime, con solo un 9,2% del PIB. En los últimos cinco años hemos bordeado el 15% del PIB, siendo el cierre del año pasado de 13,9%. Con las compras realizadas, probablemente cerraremos el 2021 en torno al 18% del PIB.

El monto óptimo de reservas depende crucialmente del régimen cambiario que establece la autoridad y habitualmente, en la medida que exista tipo de cambio fijo o fijado, será necesario tener una mayor cantidad de reservas internacionales para lograr transmitir la sustentabilidad del régimen. Por el contrario, en tipo de cambio libre o flotante, vigente en Chile desde 1998, el monto requerido es menor; dado que el instituto emisor tuvo que salir a vender dólares durante la violencia subversiva de fines del 2019, era necesario que se recuperasen esas divisas.

Es posible que la meta planteada se alcance antes de lo esperado, lo cual podría cortar la compra de dólares, generándose así una leve baja del tipo de cambio; pero esperar que debido ello el dólar baje de precio sustancialmente  es analizar equivocadamente la razón por la cual su valor roza los $780.

Si se colocan en una ecuación de tipo de cambio los actuales términos de intercambio, probablemente obtendríamos un tipo de cambio cercano a los $650. En lugar de eso lo vemos en torno a los $780, a pesar de que el precio del cobre está en niveles record. Esos $130 de diferencia se explican, en parte, por el mayor riesgo de que la discusión política vigente genere un cambio radical al ecosistema económico de Chile. Este mayor valor ha afectado el precio de los bienes transables y llevará, junto a otros elementos, la inflación en torno a 6% a fin de año.

De esta manera, considerar que la presión alcista del dólar se explica por las compras del Banco Central es cerrar los ojos ante otras razones, políticas esencialmente, que sí han generado un debilitamiento del peso chileno que va mucho más allá de los fundamentos económicos.

 

Columna de Tomás Flores, Economista Senior, publicada en El Líbero.-