Un “túnel” en la nueva ley de migración

Señora Directora: La Ley de Migraciones y Extranjería había salido bastante bien equilibrada en sus objetivos -dar protección a los migrantes y al mismo tiempo atribuciones al Estado para controlar la política migratoria- desde la Comisión de Gobierno Interior del Senado. Sin embargo, tras su paso por la Comisión de Derechos Humanos, se abrió un túnel en la frontera para la entrada de migrantes irregulares al crear una forma de acceso paralela que burla todo control de la autoridad e impide la implementación de políticas migratorias.

Se limita la función de control de ingreso de quienes manifiestamente vengan con intenciones distintas a las declaradas para obtener la visa; estando escondidos dos años podrán solicitar la residencia temporal, premiando así al irregular por sobre el migrante que cumple la legislación, pues demostrando que se sostienen económicamente no les podrá ser negada la residencia, lo que además los expone a la precarización del empleo; se establecen por ley tiempos ínfimos e incluso irrisorios para practicar la expulsión; entre otras tantas indicaciones del senador Latorre respaldadas por los senadores Provoste y Navarro.

Si se persevera en sala con estas propuestas se impedirá al país tener una política migratoria ordenada, lo que es relevante en cualquier contexto, pero especialmente una vez terminada la pandemia, dado el escenario que puede presentarse en la región.

Carta de María Trinidad Schleyer, Abogada del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, publicada en Diario Financiero.-