TERMINAR CON LAS AMBIGÜEDADES

Hace no muchos meses, el Ejecutivo presentó una indicación sustitutiva del proyecto de ley que reforma las Isapres, acto que fue duramente criticado por los senadores de oposición ya que sería, a su juicio, inconstitucional no considerar todo el trabajo hecho por la Cámara de Diputados, lo que finalmente derivó en el retiro de dicha indicación y la presentación de indicaciones aisladas para reformar el texto del proyecto en curso.

Pero ahora, prácticamente la misma acción es realizada por los senadores de oposición de la Comisión de Seguridad Pública, quienes desecharon todo lo acordado en la Cámara de Diputados respecto al delito de desórdenes públicos, "partiendo desde una hoja en blanco". Y la incongruencia no es solo de forma, sino también de fondo, habiéndose incluso esbozado por ciertos senadores de oposición que las penas eran muy altas para circunstancias "no tan graves", como las barricadas o el lanzamiento de objetos contundentes o punzantes que puedan causar daño a la vida o integridad física de las personas. Es decir, condenan la violencia, pero su concepción de la misma es bastante ambigua.

Es intolerable que se conciba a la violencia como un medio para imponer agendas políticas. Si el Senado quiere dar una señal clara en la materia, llegó la hora de dejar las ambigüedades y avanzar con convicción y celeridad en la agenda de seguridad, de lo contrario continuaremos arriesgando el buen funcionamiento de la democracia.

 

Carta de Trinidad Schleyer, Abogada del Programa Legislativo, publicada en La Tercera.-