Seguro catastrófico

Resulta incomprensible que gran parte de los diputados de oposición se hayan restado de aprobar el proyecto de ley que crea un seguro catastrófico de salud para los beneficiarios de Fonasa, sobre todo en cuanto uno de los mayores descontentos de la ciudadanía es la mala atención de salud que es ofrecida por el Estado.

Considerando la urgencia, era de esperar mayor apertura a la agenda social por parte de los parlamentarios, sobre todo en cuanto la mayoría de sus solicitudes fueron acogidas por parte del Ejecutivo, mejorando considerablemente el beneficio para las personas más vulnerables.

Esta iniciativa, que deberá ser discutida en el Senado, pretende ser una válvula de escape para la gran presión que existe en el sector público de salud, estableciendo que quienes elijan la modalidad de libre elección en los centros de salud en convenio tendrán topes máximos de pago en las prestaciones cubiertas, topes que se relacionarán con su nivel de ingresos y con su número de cargas.

Esta propuesta, además de facultar a los pacientes a acceder a una atención de salud oportuna y con costos conocidos, evitando crisis económicas en las familias, permite descongestionar las largas listas de espera que afectan a la población, favoreciendo también a quienes elijan la modalidad de atención institucional.

 

Carta de María Trinidad Schleyer, abogada de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-