Septiembre fue un buen mes para el Presidente PiƱera. DespuĆ©s de un segundo trimestre malo, la economĆa repuntó en el tercer trimestre. El IMACEC de julio alcanzó a un 3,2% y el de agosto sorprendió con un 3,7%. Hay que ser cautos sĆ. Recordemos que durante la Ćŗltima administración de Bachelet autoridades económicas hablaron de brotes verdes, que en definitiva nunca germinaron y de seƱales primaverales, que se quedaron en eso. La economĆa no muestra aĆŗn la fortaleza necesaria para confiar en un final de aƱo con mucho mayor dinamismo, y el gobierno y todos los chilenos tenemos que trabajar mĆ”s (no menos) para lograrlo.
Donde sĆ puede decirse que el gobierno objetivamente ha destacado es en la agenda internacional. El protagonismo del Presidente PiƱera en el tema del cambio climĆ”tico, su rol de buenos oficios en buscar soluciones a los incendios en la Amazonia y su liderazgo al acoger en nuestro paĆs la COP25 empiezan a ser reconocidos mundialmente. Sólo aquĆ, algunos polĆticos con minĆŗscula intentan minimizar o ridiculizar sus intentos, desconociendo que a nivel internacional su gestión en estas materias empieza a ser cada vez mĆ”s reconocida. A los chilenos nos gusta que los compatriotas destaquen y a la larga eso le va a redituar a PiƱera, aunque algunos se mueran de rabia. La próxima reunión de APEC con los principales lĆderes mundiales es una oportunidad. TambiĆ©n lo es COP 25, en la medida que el gobierno no caiga en la extorsión de los fundamentalistas que quieren aprovechar esta oportunidad para levantar las banderas del ambientalismo contra el desarrollo, terminando, por ejemplo, con la actividad minera en Chile. Una conducción sobria e inteligente de las relaciones internacionales y del gobierno debiera sortear esas trampas.
En polĆtica, es indudable que el fracaso de la acusación constitucional contra la ministra Marcela Cubillos percutada por el Partido Socialista fue un respiro para la administración. No sólo porque el gobierno lo manejó bien, sino porque ademĆ”s mostró los lĆmites de la estrategia de obstrucción desprovista de liderazgo, contenido y sentido. Ya no se acepta cualquier cosa con tal de perjudicar a PiƱera y algunos polĆticos empiezan a evaluar el daƱo que el seguimiento a ciegas de esa estrategia puede infligir a la oposición con miras a las próximas elecciones. El oficialismo debe ser diestro en la conducción polĆtica para lograrlo.
Pero cuidado, el peor enemigo puede ser la autocomplacencia. Debe haber una voz mĆ”s fuerte en el gobierno y Chile Vamos para enfrentar al ejĆ©rcito de activistas que a lo largo de todo Chile se despliega para intentar abortar cualquier iniciativa productiva. Es menester enfrentar con mĆ”s herramientas el flagelo de la inseguridad ciudadana, aunque en ese intento haya que enfrentar y desenmascarar a quienes con su garantismo protegen a los delincuentes y no a los ciudadanos que son sus vĆctimas.
Columna de Luis LarraĆn, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-Ā
