LEY DE PRESUPUESTOS 2020

El lunes ingresa al Parlamento el proyecto de ley de Presupuestos del Sector Público para el año 2020 (LP2020). Más allá de la revisión sobre cómo se distribuye el gasto público, destacando aquella parte que se destina a inversión pública (lo que, además, fue relevado por el Presidente de la República en su mensaje al país), lo cierto es que el énfasis en el análisis y discusión de la LP 2020 debe estar puesto en que esta administración siga cumpliendo, fiel y responsablemente, con la senda de metas anuales de balance estructural que se impuso. Ella corresponde a una meta de convergencia de reducir anualmente en 0,2% del PIB el déficit estructural. Así, el gasto que debe calcularse y reflejarse en la LP 2020 debe necesariamente ser compatible con el cumplimiento de la meta para este año.

El firme compromiso del gobierno con la austeridad y equilibrio fiscal, ya reflejado en su primera administración y primer año de gobierno, para alcanzar ahora un balance estructural en torno al -0,8% del PIB en 2023, es lo que debe iluminar la discusión de la LP 2020. Y es que converger hacia un balance estructural de ese orden permitiría estabilizar la deuda que creció a un ritmo muy acelerado en los últimos años, no ocurriendo lo mismo con el crecimiento del PIB. Una deuda estable y, preferiblemente menor, libera recursos para políticas públicas que, de otra forma, se destinan a pagar mayores intereses. Aminorar la deuda es relevante además para la clasificación de riesgo de Chile. Ello beneficia, en el mediano y largo plazo, a personas y emprendedores que financian sus proyectos con deuda en el mercado financiero. Por ello es tan significativo que este compromiso se mantenga, sea nuevamente enfatizado por la autoridad fiscal y se refleje en la LP 2020.

 

Carta al Director de Natalia González, Subdirectora de Asuntos Jurídicos y Legislativos, publicada en El Mercurio.-