Responsabilidades en educación

En el último tiempo, la oposición ha salido de forma coordinada a criticar al gobierno por un supuesto abandono de la educación pública, así como por una incorrecta implementación de las reformas aprobadas en los últimos años. Nada de ello parece estar ocurriendo. En 2019, por ejemplo, un 74,4% del aumento en el presupuesto público en educación se está destinando al financiamiento de éstas.

En materia de admisión escolar, el gobierno ha cumplido con extender el nuevo sistema a lo largo del país y de administrar la plataforma de postulación según corresponde. Que a la oposición no le guste que, en paralelo, presente un proyecto para reintroducir el mérito académico en la selección a determinados liceos, no es razón para acusarlo de incumplir su deber. Asimismo, la insatisfacción de algunas familias con los resultados de su postulación tampoco puede atribuirse a la labor de las actuales autoridades, sino a factores estructurales y a los propios criterios de prioridad que establece la ley.

Respecto a la educación pública, el traspaso de las primeras escuelas municipales a la nueva institucionalidad que se está conformando, se suma a un arduo trabajo para enfrentar las dificultades no previstas por la ley y así anticiparse y mejorar el proceso de transición en los próximos años. Y a la elaboración de la Estrategia Nacional que guiará la planificación del Sistema de Educación Pública por ocho años, la que ya fue presentada al Congreso. Que el nuevo sistema aún no muestre un efecto plasmable no es debido al abandono que denuncia la oposición, sino que es lo esperable de una reforma que, por su naturaleza, tomará tiempo en llegar a la sala de clases.

Adicionalmente, el gobierno se encuentra trabajando silenciosamente en un plan de apoyo a las 218 escuelas de peor desempeño del país, acompañándolas para mejorar la asistencia y aprendizaje de sus alumnos. El compromiso es tal, que en muchas de ellas se logró continuar con las clases y reforzamientos incluso durante el reciente paro docente. Asimismo, se está realizando un ambicioso plan para revertir los resultados de dos de cada tres niños del país que pasan a 2º básico sin el nivel adecuado de lectura. Estas iniciativas muestran que, además de avanzar con las reformas institucionales impulsadas por la administración anterior, el gobierno está trabajando para movilizar a las escuelas en su día a día y atacar a tiempo las brechas en el lugar mismo donde se originan.

Con todo, pareciera que, más que críticas fundadas, lo de la oposición responde a una estrategia para desligarse de su responsabilidad e imputar los malos resultados de sus propias reformas al gobierno encargado de ejecutarlas. Como si se tratase de problemas de implementación y no del diseño original de éstas. Esperemos que la ciudadanía no se confunda y sepa a quién responsabilizar y exigir las soluciones necesarias, una vez que sus consecuencias se produzcan.

 

COLUMNA DE MARÍA PAZ ARZOLA, COORDINADORA DEL PROGRAMA SOCIAL DE LIBERTAD Y DESARROLLO, PUBLICADA EN LA TERCERA.-