¿Cuál Reforma de Pensiones?

Avanza la reforma de pensiones en el Congreso, ¿pero cuál reforma? La Comisión de Trabajo de la Cámara aprobó con votos DC y Socialistas la creación del CASS, Consejo Administrador de los Seguros Sociales, organismo público cuyo objeto será administrar el ahorro previsional adicional de 4% y Programas de Seguros Sociales Solidarios.

Para el 4% licitará los fondos a entidades que podrán ser Cajas de Compensación (que no administran inversiones) Administradoras Generales de Fondos (incluyendo la del BancoEstado), Cooperativas de Crédito, Compañías de Seguros (que sí tienen experiencia en inversiones); y por ningún motivo AFP, que son las especialistas en administrar fondos previsionales. El CASS podrá subcontratar otros servicios con entidades públicas y privadas y se faculta al Instituto de Previsión Social (estatal) para celebrar convenios y compartir su infraestructura. Luego de 5 años, el CASS podrá recomendar al Presidente de la República una modificación legal que le permita actuar directamente como operador de los fondos. ¿Cuál será su recomendación?

El CASS dictará la política de inversión a la cual deben sujetarse los organismos (APA) que se adjudiquen la licitación para la administración de fondos (hoy lo hacen los Directorios de las AFP). Deberá pronunciarse también sobre el régimen de inversión, fortaleciendo el rol del Estado respecto al que rige el DL 3.500.

El CASS también administrará los Seguros Sociales, directamente algunos y otros por la vía de subcontratos. La reforma resucitará así al antiguo ISE, Instituto de Seguros del Estado.

Se suponía que la libertad de los trabajadores para elegir su administrador se mantendría. No es estrictamente así en lo que se aprobó, excepto que alguien crea que elegir entre la alternativa A o la alternativa B de lo que licitó el CASS sea verdadera libertad de elección. El ahorro no lo pueden administrar AFP y sí podrían hacerlo entidades que no tienen experiencia alguna en inversiones. Puras imposiciones ideológicas y vetos socialistas. Se entiende entonces por qué los socialistas aprobaron la indicación. El precio de subirlos al acuerdo tiene sus huellas en las facultades y tareas del CASS, nuevo nombre del Ente.

Faltan aún varias etapas en el trámite de aprobación del proyecto y en cada una de ellas la oposición hará nuevas exigencias. Y el gobierno posiblemente las aceptará; porque las supuestas líneas rojas que representan el punto hasta el cuál ha decidido no retroceder, se redefinen y reinterpretan con tal de seguir avanzando. Así, nuestro sistema de pensiones será cada vez más socialista. Un Ente es una cosa o ser que tiene existencia real o imaginaria. Y hemos visto cómo en las últimas horas el ente, sin tener aun existencia real, ya ha mutado.

 

Columna de Luis Larraín, Director Ejecutivo de LyD, publicada en La Tercera.-