De manera insĂłlita, en el primer trĂĄmite del proyecto de Ley de Presupuestos para el año 2019, la Sala de la CĂĄmara de Diputados aprobĂł una indicaciĂłn parlamentaria que, en concreto, buscaba evitar que los recursos autorizados por dicha ley al Congreso Nacional, Poder Judicial y otros Ăłrganos que gozan de autonomĂa constitucional pudieran ser disminuidos por la DirecciĂłn de Presupuestos en ejercicio de sus facultades legales relativas a la regulaciĂłn y supervisiĂłn de la ejecuciĂłn del gasto pĂșblico (artĂculo 15 del DL 1263 sobre la AdministraciĂłn Financiera del Estado).
Si bien en el Senado se solucionĂł temporalmente el problema, dado que esta corporaciĂłn aprobĂł una indicaciĂłn del Ejecutivo que corrigiĂł lo anterior, diversos diputados han manifestado su intenciĂłn de reponerla en la CĂĄmara de Diputados.
A este respecto, conviene tener presente que la ConstituciĂłn âen su artĂculo 65â estipula de forma expresa que es el Presidente de la RepĂșblica quien tiene iniciativa exclusiva de los proyectos de ley que tengan relaciĂłn con la administraciĂłn financiera o presupuestaria del Estado, incluyendo las modificaciones de la Ley de Presupuestos.
Asimismo, no se debe olvidar que los Ăłrganos autĂłnomos constitucionales no dejan de integrar la administraciĂłn del Estado por el hecho de la fuente constitucional que les da tal autonomĂa. Esta mĂĄs bien se traduce en el ejercicio de determinadas funciones y poder que les son propios y en la capacidad de tener autorregulaciĂłn reglamentaria.
MĂĄs allĂĄ de los argumentos jurĂdicos, la responsabilidad y prudencia en materia de uso de recursos fiscales, siempre escasos, debieran ser un llamado al sentido comĂșn de los parlamentarios y hacerlos reflexionar sobre las consecuencias perversas que la aprobaciĂłn de una limitaciĂłn asĂ podrĂa conllevar. Es de esperar que los parlamentarios no perseveren en este error, toda vez que indicaciones en tal sentido adolecen de manifiesta inconstitucionalidad.
Carta de Natalia GonzĂĄlez, Macarena GarcĂa y John HenrĂquez, publicada en El Mercurio.-