Elección de Gobernadores Regionales: En buena hora que no se elijan

La reforma legal que permite la elección de gobernadores regionales en los comicios de fin de año cada vez se encuentra más enredada. Si bien avanzar en esta reforma es un grave error desde un punto de vista institucional y podría entorpecer reformas necesarias en la materia, ahora el entrampamiento se debe a que la calculadora electoral pareciera no dar buenos resultados para  la Nueva Mayoría si es que enfrenta en forma dividida las próximas elecciones.

Aunque no sea por los mismos motivos, en buena hora que no haya elección de gobernadores regionales. ¿Por qué? Porque no cuentan, entre otros, con competencias definidas que hagan recomendable su elección ni tampoco con recursos suficientes independientes de la discrecionalidad de la autoridad de turno.  Peor aún, esta reforma no se inserta en una agenda coherente con una visión de mediano plazo en materia de descentralización.

¿Cuál es la estructura de gobiernos sub-nacionales que se quiere para Chile? ¿Queremos una estructura de tres niveles –central, intermedio y local-, como los gobiernos federales o como los que han regionalizado tales como España e Italia? ¿O queremos una estructura de dos niveles  -central y local- como buena parte de los países unitarios descentralizados  donde los municipios y gobiernos regionales coexisten en forma paralela, pero con ámbitos de acción claramente diferenciados? ¿Estamos pensando en tener servicios públicos regionales? Todas las miradas están puestas en las regiones, poca atención se ha prestado a los municipios y ¿no son ellos el nivel de gobierno más cercano a las personas?

Pero esta discusión no está en la agenda. Urge que el próximo gobierno cuente con una propuesta integral en la materia que aborde tanto a los gobiernos regionales como a los municipios, tanto en el ámbito de los recursos como de las competencias, fortaleciendo también los mecanismos de control y de rendición de cuentas.

Si elegimos ahora a nuestras autoridades regionales, difícilmente se podrá avanzar en forma decidida en los temas de fondo. Se debe primero definir competencias y recursos y luego la conveniencia de la elección. No resulta responsable sostener, como se ha hecho, que con autoridades electas en las regiones de una coalición política distinta a la del gobierno central se podrá avanzar hacia una mayor descentralización.

 

Columna de Bettina Horst, gerente general de Libertad y Desarrollo, publicada en Medios Regionales de El Mercurio.-