Municipios: más recursos, más autonomía… pero sin mayor transparencia

Nuestros nuevos alcaldes se diferencian de todas las anteriores administraciones municipales en dos aspectos. Por un lado, serán responsables de ejecutar el presupuesto más abultado que jamás haya estado bajo la administración de nuestros municipios y, por otro lado, podrán determinar sus propias plantas de funcionarios y a partir de ello, su escala de remuneraciones. Lo primero debido a que el permanente crecimiento que han registrado los ingresos municipales desde comienzos de los 90 a la fecha, ha llevado a que por ejemplo, los ingresos municipales se hayan más que duplicado en los últimos 10 años. Lo segundo debido a que una reciente reforma legal le entrega al alcalde en conjunto con el concejo la facultad de fijar sus propias plantas municipales y con ello también la escala de remuneraciones. Se debe tener presente que la última actualización de las plantas municipales se hizo por ley el año 1994, por lo cual es esperable que las nuevas autoridades locales hagan uso de esta facultad.

¿Qué relación tiene lo primero con lo segundo? La ejecución de los cada vez mayores recursos municipales y el uso de la facultad de fijar las plantas por parte de cada municipio, puede hacerse pensando en lo que es necesario y mejor para la comuna, basándose, por ejemplo, más bien en el mérito de las nuevas contrataciones o bien se puede utilizar privilegiando otros aspectos.

Junto a la posibilidad que sean los propios municipios que fijen sus plantas, también aumentó el límite del gasto en personal. Este pasó desde el actual 35% de los ingresos propios a un 42%. Se debe tener presente que el gasto en personal en los municipios también se ha duplicado en los últimos 10 años, a pesar que las plantas no han cambiado. A partir de ahora, que si pueden modificar sus plantas, será interesante conocer cuánto y en qué tipo de funcionarios aumentará el gasto en esta área.

Pero para ello es prioritario que junto a un cada vez mayor presupuesto municipal y nuevas atribuciones, la ciudadanía cuente con información para evaluar si efectivamente la gestión está acorde a las prioridades de las personas de la comuna. Lamentablemente, en materia de transparencia municipal poco se ha avanzado. Si bien en estos últimos 10 años los municipios deben tener más información a disposición de la gente, nada se ha prosperado en cuanto a que se cuente con información que realmente permita evaluar la gestión de los municipios. Por ejemplo, información tal como costo por metro cuadrado de mantención de pavimentos o de áreas verdes, el gasto en reposición de alumbrado público por unidad, etc. no se conoce. Tampoco se conocen los gastos de los municipios por centro de costo, lo que permitiría conocer cuánto se destina a los distintos programas y proyectos que desarrolla una municipalidad. Por ejemplo, en el caso de la creación de las farmacias municipales –proyecto que se ha implementado en varias comunas– no se sabe cuál será su costo real o si es la mejor forma de entregar remedios a la comunidad y a precios más bajos.

Este tipo de información no existe. Y mientras no se cuente ella, una mala gestión municipal quedará amparada en la falta de información que lleva a que la ciudadanía, los votantes, no sepan realmente qué tan bueno es el alcalde que están eligiendo.

Columna de Bettina Horst, Gerente General de Libertad y Desarrollo, en Voces La Tercera.-