A partir de la encuesta Casen, Libertad y Desarrollo estimó la evolución de la población en Clase Media entre 2009 y 2024, mostrando cómo una economía más debilitada termina impactando las oportunidades en el mercado laboral, especialmente entre los hogares de menores recursos.
La metodología de Libertad y Desarrollo[i] permite caracterizar a la población, evidenciar la transformación social y el progreso que ha vivido en Chile en los últimos años, mediante un ejercicio coherente con la metodología oficial vigente de la pobreza. La medida de Libertad y Desarrollo es consistente con la del Banco Mundial[ii], que define Clase Media como la población que tiene entre US$13 y US$70 ingresos diarios por persona en dólar PPP 2011.
Se trata de una medida absoluta, que clasifica como clase media a las personas cuyo ingreso total se encuentran entre 1,5 y 4 veces[iii] la línea de pobreza (LP) vigente en 2024, que alcanzó $352.359 para hogares arrendatarios y $237.094 para quienes no arriendan. De este modo, un hogar de tres integrantes que arrienda se considera de clase media si su ingreso total está entre $1.585.616 y $4.228.308 mensuales, mientras que para los que no arriendan el rango de ingresos va de $1.066.923 y 2.845.125.
A partir de la metodología de Libertad y Desarrollo, se observa en el Gráfico Nº1 que, si bien, la población en Clase Media creció de 31,5% a 46,8% entre 2009 y 2024, se redujo de 42,6% a 36,3% entre 2017 y 2020, reflejando el impacto de un menor dinamismo económico y un mercado laboral más deteriorado a causa del estallido social y la pandemia.

En una primera caracterización, 62% de la clase media se encuentra ocupada y 34% inactiva, mientras que en el grupo vulnerable estas cifras son 45% y 48%, y en pobreza 35% y 54%, respectivamente, lo que refuerza la importancia del rol del empleo en la clase media.
En la Tabla N°1 se muestra cómo se distribuyen quienes asisten al sistema educacional según grupo socioeconómico. Se observa que la población de clase media asiste mayoritariamente a establecimientos particulares subvencionados (45,1%), la población en pobreza a establecimiento municipales o servicio local de educación (48,7%), y los hogares de altos ingresos a establecimientos particulares no subvencionados (60,4%). Entre quienes asisten a la educación superior, 55,7% acceden con gratuidad, 9,4% con becas y/o créditos que cubren el 100% del arancel y 34,1% paga directamente la carrera que estudia.

En la Tabla N°2 se observa que los años de escolaridad y la proporción con educación superior completa del jefe de hogar aumenta a medida que mejora el nivel socioeconómico. También se muestra que el grupo que mayoritariamente pertenece a Isapre es el de altos ingresos (50,7%). En cuanto a la situación que ocupa la vivienda, un 57,6% de los hogares de clase media señala tener casa propia y un 25,3% en arriendo.

En el Gráfico N°2 se presenta la distribución de la población por región según grupo socioeconómico, y se observa que la población en clase media varía entre el 39% (La Araucanía) y 52% (Magallanes) de la población.

Una conclusión clave es que, con la nueva metodología, la tasa de pobreza resulta más alta que con la medición anterior, pero la clase media sigue siendo el grupo más numeroso de la población. Según la Coordinadora del Programa Pobreza, Vivienda y Ciudad, Paulina Henoch, “la importancia del empleo en este grupo refuerza que es fundamental impulsar el crecimiento económico y ampliar las oportunidades laborales y, al mismo tiempo, focalizar las políticas públicas en quienes enfrentan más barreras y han sido más afectados por el menor dinamismo de la economía en los últimos años”.
[i] Arzola, M. P. y C. Larraín (2019). “Hacia una definición y caracterización de la clase media en Chile”. Serie de Informe Social Nº 176, Libertad y Desarrollo. Abril, 2019.
[ii] Banco Mundial (2020). “Conceptos de medición de los sectores medios, y análisis de movilidad descendiente en Chile”. Programa de Estudios Compartidos: Banco Mundial y Gobierno de Chile, 21 de febrero 2020.
[iii] En relación con el trabajo anterior, se modifica el umbral superior desde 6 a 4 líneas de pobreza, con el fin de que la nueva definición de clase media sea consistente con el estándar del Banco Mundial, equivalente a ingresos diarios por persona entre $13 y $70 dólares PPP de 2011.