CASEN 2024: NUEVA METODOLOGÍA TRIPLICA LA TASA DE POBREZA OFICIAL

El Ministerio de Desarrollo Social y Familia (MDSF) dio a conocer la nueva tasa de pobreza por ingresos alcanza un 17,3% en 2024, lo que triplica el valor de 4,9% que se habría obtenido con la metodología anterior. En tanto, la tasa de pobreza multidimensional, medida con la nueva metodología, se estima en 17,7% en 2024, mientras que con la medición sin la actualización habría sido 14,6%.

Por primera vez se incorpora la medición de la pobreza severa, como corresponde a la población que es simultáneamente pobre por ingresos y sería pobre multidimensional. Esta cifra corresponde a 1.193.010 personas, es decir, una tasa de 6,1%. Este grupo debería ser muy prioritario para la política social, ya que presenta mayores necesidades y carencias.

Esta nueva cifra se fundamenta en la propuesta de la Comisión Experta Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza en Chile, así como en el posterior trabajo de la Mesa de Técnica que revisó y ajustó dichas recomendaciones.

Es importante destacar que la nueva medición evalúa la misma realidad social, pero bajo criterios más exigentes. Como resultado, se estima que 3.478.364 personas no cumplirían con los estándares mínimos de bienestar definidos para la medición de pobreza por ingresos, lo que releva la necesidad de ajustar la política social para apoyar adecuadamente a estos grupos.

Entre los principales cambios metodológicos destaca el uso de la IX Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), levantada en plena pandemia (2021–2022), la reducción de los alimentos ultraprocesados y la definición de dos líneas de pobreza distintas: una para hogares arrendatarios y otra para propietarios.

Es positivo que, aun utilizando una metodología más exigente, la tasa de pobreza ha disminuido en ambas mediciones, especialmente se evidencia una recuperación en comparación con el año 2017 (ver Gráfico N°1).

De manera preliminar, llama la atención la importante disminución del ingreso laboral del 10% de la población con menores ingresos, que se habría reducido un 17%, de $ 63.283 a $ 52.557 entre 2022 y 2024. Este fenómeno requiere un análisis más profundo para determinar si se debe a cambios en la composición de este grupo o a otros factores, como una menor participación laboral de adultos mayores que, al recibir la PGU, podrían sustituir parte de sus ingresos laborales por transferencias previsionales.

Según la Coordinadora del Programa Pobreza, Vivienda y Ciudad de Libertad y Desarrollo, Paulina Henoch, este aspecto es clave para la evaluación de las políticas sociales, ya que, “si bien los apoyos del Estado son fundamentales para quienes enfrentan mayores carencias, también es crucial que no reduzcan la capacidad de generar ingresos propios. Solo así la superación de la pobreza podrá ser sostenible en el tiempo, especialmente en grupos que enfrentan mayores barreras de integración, para los cuales se requieren políticas efectivas que les permitan salir de la pobreza de manera duradera”.

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