Una de las principales innovaciones de este Gobierno en términos de salud ha sido la creación del programa de Atención Primaria Universal. La APS Universal busca atender a todos los residentes de una comuna, sin importar si son beneficiarios de Fonasa, Isapre o afiliados al sistema de las fuerzas armadas, a atenderse en la atención primaria.
Pese a las buenas intenciones del programa, ha sido complejo evaluar el impacto de este programa porque el Ministerio de Salud demoró en entregar información útil para analizar sus resultados. Hoy hay información disponible que da cuenta de las debilidades de un programa que usa importantes recursos públicos.
Las metas que le exige el Ministerio de Salud a las 28 comunas que actualmente son parte del programa APS universal son de procesos (inscripción, utilización de servicios, procesos administrativos, diálogos ciudadanos, entre otros) sin que ellas tengan un impacto concreto en la salud de las personas. Los indicadores más vinculados a resultados concretos como resolutividad médica y hospitalizaciones evitables son muy modestos. Por ejemplo, los resultados parciales de 2025 muestran de las primeras comunas que entraron al programa están 0,7 puntos porcentuales mejor que el resto de las comunas del país en resolutividad. En cuanto a las hospitalizaciones evitables, la glosa del segundo trimestre no cuenta con información, pero la correspondiente al primer trimestre da cuenta de una disminución de apenas un 0,4% en las comunas que participan del programa.
“El problema es que este programa está costando, según información del propio ministerio, $7.161 mensuales por persona atendida. Esto es, por ejemplo, un 60% del per cápita basal de la salud municipal. Es decir, un programa que tiene costos significativos, pero que no parece estar logrando resultados concretos. Es por ello que se requiere una evaluación rigurosa del impacto que ha generado este programa, antes de seguir expandiendo las comunas que son parte de él o del presupuesto asignado”, explicó Pablo Eguiguren, Coordinador de Políticas Públicas de LyD.
En el resto de los indicadores vinculados a procesos, muchas comunas siguen sin cumplir las metas que el propio ministerio impuso en áreas como planificación para extensión horaria, para actividades comunitarias, inscripción, entre otras. Muchas otras metas ministeriales no han sido medidas, por lo que, en definitiva, no hay claridad real de que este programa este logrando alguno de sus objetivos.