ALERTA CONCEPTUAL: EL RECONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS DE LA NATURALEZA EN LA PROPUESTA DE NUEVA CONSTITUCIÓN

Uno de los temas centrales que la Convención Constitucional ha incluido en el nuevo texto constitucional es el reconocimiento a los derechos de la naturaleza. El borrador de nueva Constitución dispone que “la Naturaleza tiene derecho a que se respete y proteja su existencia, a la regeneración, a la mantención y a la restauración de sus funciones y equilibrios dinámicos, que comprenden los ciclos naturales, los ecosistemas y la biodiversidad. El Estado, a través de sus instituciones, debe garantizar y promover los derechos de la Naturaleza según lo determine la Constitución y las Leyes”.

De esta norma, surgen una serie de interrogantes:

En primer lugar, ¿quién tendría la legitimación activa para reclamar los derechos de la naturaleza? porque evidentemente los ríos, glaciares, bosques nativos, minerales, agua, etc., no pueden defender sus derechos por sí mismos y, por lo tanto, deberán ser terceros (pueblos, ONG, los ciudadanos) los que velen por estos derechos. Esto fue discutido especialmente en la Comisión de Medio Ambiente, en la que incluso se planteó la posibilidad de que personas naturales puedan, mediante recursos de protección, reclamar los derechos de la naturaleza. En esta misma línea, la Comisión de Sistema de Justicia creó una nueva institución llamada Defensoría de la Naturaleza, organismo que sería el encargado de la “promoción y protección de los derechos de la naturaleza y de los derechos ambientales”, por lo que las personas podrán reclamar los derechos de la naturaleza a través de esta Institución. De esta manera se busca constituir los derechos de la naturaleza como verdaderos “instrumentos de lucha y defensa de los territorios”, en una conocida y lucrativa industria de oposición a proyectos de inversión, para revertir “la crisis de un sistema económico abusivo, neoliberal, extractivista y patriarcal” (Giesen, Eduardo. 2021).

Junto con la Defensoría de la Naturaleza, la Constitución consagra la "Justicia Ambiental", a través de los Tribunales Ambientales que, además de resolver sobre la legalidad de los actos administrativos en materia ambiental, conocerán también de la acción de tutela de derechos fundamentales ambientales y de los derechos de la naturaleza. En este sentido surge naturalmente la interrogante acerca de cómo operará en la práctica la coordinación ante esta pluralidad de órganos en materia ambiental. El borrador de texto no deja claro el límite de ambas competencias, así como tampoco la distinción entre los casos que deben tratarse como ambientales y aquellos en que la protección se refiere a la naturaleza. Cabe hacer presente que, de acuerdo con el texto propuesto, tanto los Tribunales Ambientales, como la Defensoría de la Naturaleza contarán con presencia regional.

Esta norma es aún más compleja porque, en la práctica, enfrentaría las necesidades de los seres humanos con los derechos de la naturaleza. Así, se podría llegar “al absurdo de que, si se considera que el bosque tiene derechos, y el hombre necesita leña para calefacción durante el invierno, se generará un conflicto cuya solución eventualmente requerirá mediación judicial” (Vergara, Álvaro. 2022). Es importante destacar que pocas constituciones en el mundo otorgan a la naturaleza la categoría de sujeto de derechos. Sólo se encuentran las experiencias de Ecuador y Bolivia, países en los cuales no se ha alcanzado la protección esperada, en cambio, otros países que no contemplan a la naturaleza como sujeto de derechos, sino como objeto de protección, han alcanzado mayores estándares de protección.

¿Cuál es el origen de esta categoría?

Los llamados derechos de la naturaleza son impulsados por el llamado “constitucionalismo ecológico”, en virtud del cual se “cuestionan de manera radical los modelos de sociedad generados por la modernidad, fundados en el lucro y el egoísmo, que han llevado a la situación de deterioro ambiental irreversible que se atraviesa en la actualidad, así como a la inequidad y exclusión social que caracterizan al mundo moderno.” (Melo, Mario. 2013).

Lo que subyace a la idea de reconocer derechos a la naturaleza es cuestionar el modelo de desarrollo de Chile, pues quienes lo promueven estiman como errada la premisa de que la naturaleza y sus elementos son cosas apropiables por los seres humanos, para ser explotados en su beneficio, “…generando con eso un menoscabo, no solamente en la naturaleza, sino que también en la Humanidad y en las personas que tienen menos acceso a recursos económicos…” (Donoso, Alejandra 2021). Con esto se quiere poner fin al sistema “extractivista”, “capitalista” y “neoliberal” en que se habría embarcado Chile y se busca una redistribución de los recursos naturales bajo la utopía de tener a los territorios y sus habitantes como verdaderos dueños legítimos de estos.

Derechos de la naturaleza en contraposición al desarrollo sostenible

El reconocimiento de derechos de la naturaleza se opone radicalmente a la noción de desarrollo sostenible, el cual reconoce la especial dignidad que tienen los seres humanos y reconoce -por tanto- un contenido marcadamente antropocéntrico. De ahí que la ONU, a través de la Declaración de Río, señale que “Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.” (Principio 1 de la Declaración de Río de 1992, ONU), principio que ha constituido el sustento y desarrollo de todo el derecho internacional ambiental, que vio su nacimiento con la Declaración de Estocolmo de 1972, de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, que reconoció que “El hombre es a la vez obra y artífice del medio ambiente que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente”.

Chile ha sido reconocido internacionalmente por su nivel de desarrollo económico y social y por el esfuerzo que ha realizado en materia ambiental por el establecimiento de una institucionalidad y de instrumentos de gestión ambiental, en el marco del desarrollo sostenible, en orden a generar un desarrollo que sea capaz de satisfacer las necesidades actuales de los chilenos, sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones. En ese marco, en septiembre del 2015 Chile, como parte de la ONU, adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que “es un plan de acción en favor de las personas, el planeta y la prosperidad que tiene por objeto fortalecer la paz universal dentro de un concepto más amplio de la libertad”, como una política de Estado.

Reflexión final

Sin duda, en nuestro país hay consenso de la necesidad de contar con una robusta protección a la naturaleza. Para ello, Chile ya cuenta con una institucionalidad ambiental amplia y robusta, de manera que no es necesario que se consagre a la naturaleza como sujeto de derechos a nivel constitucional. La alternativa para profundizar el cuidado de la naturaleza es el desarrollo sostenible, el que debe ser impulsado con fuerza por el Estado y no cambiar a modelos conceptualmente errados y no utilizados en países exitosos en el manejo del medio ambiente.

El presente texto fue elaborado por Felipe Riesco, abogado y Consejero de Políticas Públicas de Libertad y Desarrollo. Corresponde a una sección del Informe de Coyuntura Política N°3 - Mayo 2022.

 

Bibliografía

Giesen, Eduardo (2021) Columna de opinión: La Convención bajo emergencia climática: ¿corrección política o compromiso transformador? Medio: Diario Universidad de Chile

Enlace: https://radio.uchile.cl/2021/10/13/la-convencion-bajo-emergencia-climatica-correccion-politica-o-compromiso-transformador/

Donoso, Alejandra (2021) en reportaje ¿La naturaleza también tiene derechos? El debate que se abre ante una nueva Constitución. Medio: Diario Universidad de Chile

https://radio.uchile.cl/2021/01/17/la-naturaleza-tambien-tiene-derechos-el-debate-que-se-abre-ante-una-nueva-constitucion/

Melo, Mario (2013) Derechos de la Naturaleza, globalización y cambio climático.

Enlace: https://www.corteidh.or.cr/tablas/r32323.pdf

Vergara, Álvaro (2022) Constitución ecológica: cuatro claves para el debate

https://www.ieschile.cl/wp-content/uploads/2022/04/28_Constitucio%CC%81n-Ecolo%CC%81gica.pdf