ALFREDO THORNE EXPUSO SOBRE LOS PROBLEMAS DEL SISTEMA DE PENSIONES EN PERÚ Y POSIBLES REFORMAS PARA SUBSANARLOS

Como “preocupante” calificó el sistema de pensiones en Perú el ex ministro de Economía y Finanzas de dicho país, Alfredo Thorne, en su exposición en LyD en el marco del ciclo de pensiones “¿Qué podemos aprender de nuestros vecinos?”.

Thorne explicó detalladamente la situación del sistema de pensiones en el país vecino, cuyos cambios comenzaron en 2016, cuando el Congreso optó por permitir que todas las personas que llegaran a la edad de retiro puedan sacar el 95,5% de su fondo de pensión.

A ello se incluyó una ley que permitía a los afiliados retirar hasta el 25% de su fondo para comprar una primera vivienda.

“En ese entonces se pensó que esa ley había herido de muerte a nuestro sistema de pensiones”, dijo el ex ministro. Sin embargo, en abril de este año el Congreso propuso que los afiliados pudieran retirar hasta el 25% de su fondo para hacer frente a sus necesidades durante la pandemia.

Para convencer al Congreso de no avanzar en la ley, el Gobierno propuso que aquellos afiliados que habían estado en condiciones de desempleo durante los últimos seis meses, pudieran retirar 1.000 soles de sus fondos, monto que luego se duplicó. Esto implicaba un retiro de fondos de las AFP en torno a los 8.300 millones de soles, que es equivalente a unos US$ 2.000 millones.

Finalmente, se aprobó la ley del Gobierno, pero el Congreso insistió y la ley se publicó, con lo que se retirarían unos 30.000 millones de soles de las AFP, equivalentes a unos US$ 9.000 millones o el 4% del PIB.

Según el diagnóstico de Thorne, el sistema de pensiones en Perú tiene una serie de problemas que debieran ser subsanados, entre ellos se encuentra que las AFPs no gozan de mucha popularidad, que se trata de un sistema muy fragmentado con tres componentes (capitalización individual, reparto y programas de alivio a la pobreza), bajo nivel de cobertura (menos del 20% de la población tiene acceso a algún sistema de pensión y menos del 17% contribuye al sistema de pensión. Más del 50% de los que han aportado a algún sistema de pensión, no tienen derecho a pensión), alta concentración de las AFP y que el retiro de los fondos ha reducido sustancialmente los fondos de los afiliados.

Por ello, propone una reforma de tres pilares en que en primer lugar el gobierno debiera garantizar a toda la población una pensión mínima, focalizándose en los trabajadores de menos ingresos; introducir más competencia al sistema transformando el componente de reparto (ONP) en una AFP pública y generar una estructura de subsidios que entregue incentivos a la población para entrar al sistema; y finalmente una reforma a las rentas vitalicias.