LA IMPORTANCIA DE LA PROTECCIÓN ROBUSTA DE LOS DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL E INDUSTRIAL, HOY MÁS QUE NUNCA ANTE LA PANDEMIA DEL COVID-19

Este domingo se celebra, a nivel mundial, el día de la propiedad intelectual. La fecha nos sirve como un relevante recordatorio acerca de la importancia de contar con una regulación robusta en la materia, que proteja eficazmente las creaciones del intelecto. Dicha protección es relevante no solo porque contribuye a retribuir a las personas, emprendedores y empresas, de distinto tamaño, que invierten esfuerzos, recursos y capacidades en tales creaciones, sino también porque, en último término, esas creaciones benefician a la sociedad toda, mejorando los estándares y calidad de vida de las personas tanto en naciones desarrolladas como en desarrollo. En la medida que el mundo enfrenta la pandemia del Covid-19, para la que actualmente no hay tratamiento ni vacuna, más relevante resulta aún efectuar un llamado a respetar y proteger los derechos de propiedad intelectual e industrial para promover la innovación, que es el motor para encontrar la cura para esta pandemia.

En la medida que las economías avanzan y progresan, y se desarrolla la sociedad del conocimiento, más importancia cobra una adecuada regulación de la propiedad industrial e intelectual. Introducir mayores niveles de investigación y desarrollo e innovación en la sociedad requiere que exista una protección robusta de estos derechos. Su reconocimiento y protección creciente, desde el siglo XIX en las diversas jurisdicciones, ha permitido catapultar los niveles de creación del intelecto, el desarrollo de las ciencias y de la tecnología y ha impulsado el crecimiento de las naciones, beneficiando a la sociedad en su conjunto.

Los miembros de la Global Trade and Innovation Policy Alliance (GTIPA), una red global que agrupa a 36 centros de pensamiento o estudio alrededor del mundo, entre ellos Libertad y Desarrollo, y que promueve el libre comercio, la integración y el desarrollo de la innovación y la tecnología, hemos firmado la declaración que más abajo se adjunta para promover los principios que deben guiar la regulación de la propiedad intelectual e industrial en aras de fomentar la prosperidad global, el progreso y el desarrollo integral de las naciones.

De acuerdo a los centros de estudios firmantes, y entre otras recomendaciones:

  • Los Gobiernos alrededor del mundo, y las organizaciones internacionales como la Organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, deben promover el respeto por los derechos de propiedad industrial e intelectual.
  • Los Gobiernos deben informar y educar sobre la importancia del respeto a los derechos de propiedad industrial e intelectual.
  • Quienes diseñan y aprueban las políticas públicas deben velar por implementar sistemas robustos de protección de estos derechos de propiedad industrial e intelectual, sin discriminar entre los diferentes tipos de tecnologías o desarrollos, o quién los realiza, debiendo, asimismo, establecer que los conflictos que puedan suscitarse sean resueltos por judicaturas independientes. Por su parte, es deber de estas autoridades reconocer que un sistema robusto de propiedad industrial e intelectual es esencial y presupuesto base para el desarrollo de ecosistemas de innovación y de creación científica.
  • Los Gobiernos deben realizar esfuerzos para combatir la piratería online.

En la medida que el comercio global cada vez más versa sobre intangibles, y sobre productos y servicios que han sido elaborados sobre una componente importante de investigación y desarrollo, más relevante aún resulta la protección que otorgan las marcas y las patentes, entre otros instrumentos de protección. Ya sea que esas creaciones busquen resolver importantes desafíos y problemas en materias de salud o a poner a disposición tecnologías innovadoras para enfrentar otros retos como por ejemplo el hambre en el mundo o mejorar la educación y la calidad de vida de todos, el día mundial de la propiedad intelectual del año 2020 nos recuerda, más que nunca, que el mundo necesita derechos de propiedad industrial e intelectual y una protección robusta al efecto.

LEER LA DECLARACIÓN COMPLETA (EN INGLÉS)