NATALIA GONZÁLEZ EXPUSO EN EL SENADO SOBRE CUOTAS DE GÉNERO EN ELECCIÓN DE CONSTITUYENTES

La Subdirectora de Asuntos Jurídicos y Legislativos de LyD, Natalia González, expuso ayer en el Congreso en la Comisión de Constitución y de Mujer del Senado sobre las cuotas de género en la eventual elección de constituyentes.
En la oportunidad, la abogada señaló que las cuotas se basan en una idea antidemocrática ya que la democracia representativa supone respetar la voluntad popular y los sistemas de cuotas de resultados y de paridad distorsionan esa voluntad y la limitan. Indicó que es un fin deseable continuar abriendo los espacios de participación de la ciudadanía en la política, por ejemplo, para las mujeres, pero que dicho fin no puede alcanzarse por cualquier medio porque hay otros bienes jurídicos en juego, como el respeto a la soberanía popular, esencial en la democracia, que se manifiesta en el voto, y que deben ser ponderados. Para ello, deben analizarse seriamente todos los mecanismos disponibles para aumentar la participación ciudadana, pero debe optarse por aquel que resulte menos lesivo de cara a los otros bienes jurídicos en juego. De lo contrario, la decisión deviene en arbitraria y gravosa para la democracia.
Lo fundamental es que las personas electas sean las más aptas e idóneas para el ejercicio de los cargos. En una democracia representativa, nuestros representantes encarnan nuestras ideas, de ahí que no sea necesario que haya una identidad entre representante y representado. En ese sentido, cuestionó que la convención deba ser un reflejo “identitario” de la sociedad, pues si esa es la explicación para justificar la paridad de género, no se entiende por qué otros grupos o identidades están siendo excluidos del debate. Ese enfoque identitario o corporativista es contrario a los fundamentos y principios en los que se basa la democracia representativa. En ese sentido, hizo hincapié en que el legislador debe transparentar cuáles eran los objetivos buscados. Si lo que se busca es abrir espacios y oportunidades, hay mecanismos para promover la participación femenina, los cuales detalló, que no interfieren o lo hacen en bastante menor medida en la decisión de las personas al ejercer el voto.
“Si el objetivo es aumentar la participación femenina, objetivo deseable, se deben estudiar los mecanismos. Lo que no puede suceder es que se opte por aquel que termina por lesionar la igualdad en el voto habiendo otros instrumentos disponibles y menos lesivos para la democracia”. Por su parte, hizo ver que la evidencia internacional demuestra que los países que han implementado algún sistema de cuotas de género (en todo caso, no hay naciones que contemplen el sistema que aprobó la Cámara de Diputados y que hoy discute el Senado) no necesariamente han tenido mejores resultados en términos del aumento de la participación de las mujeres en los órganos de representación que los que tienen cuotas legales de candidaturas o voluntarias de partidos, o que otras naciones que no tienen una regulación legal o voluntaria al efecto.
González aseguró que en el país si bien hoy en día la participación de la mujer en cargos públicos es inferior a la de los hombres, se observa una tendencia al alza. Incluso, desde 1992 y hasta las últimas elecciones municipales en el 2016, las mujeres electas como alcaldesas han aumentado desde un 7,2% a un 11,9%, mientras que aquellas electas como concejales pasan de un 11,8% a un 24,6%, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en base a datos del Servicio Electoral.