ACUERDO POR LA PAZ SOCIAL Y LA NUEVA CONSTITUCIÓN: 6 REFLEXIONES DESDE LA BUENA FE

Existen cuestiones en el Acuerdo cuyo desarrollo interpretativo o concreción detallada está pendiente. Es preciso recordar que según el punto 6 del mismo corresponderá a la Convención o Convención Mixta Constituyente aprobar el reglamento de votación de las normas constitucionales, y éstas, por un quorum de 2/3 de sus miembros en ejercicio. En este sentido, resulta esencial que el órgano constituyente actúe respetando la letra, espíritu y principios del Acuerdo, actuando de buena fe, y que todos los agentes políticos que lo suscribieron, en la representación que invisten, hagan otro tanto.

  1. PLEBISCITO DE ENTRADA: RESPETANDO LAS CONDICIONES DE LA REGULACIÓN VIGENTE A LA FECHA DEL ACUERDO

Con respecto al plebiscito a realizarse en abril de 2020 -en el cual se consultará a la ciudadanía sobre su preferencia frente a una nueva Constitución y sobre el órgano que debiera redactarla- éste deberá llevarse a cabo bajo las condiciones que dispone la regulación vigente a la fecha del Acuerdo. Es decir, al no contener excepción o regla especial alguna al efecto, se procederá con el sistema de voto voluntario y bajo las reglas y garantías de las votaciones populares, actualmente vigentes.

 

  1. ÓRGANO CONSTITUYENTE: MECANISMO TRANSPARENTE PARA CONFORMARLO

En el caso de que se opte por conformarse una Comisión Mixta Constitucional (CMC), -en vez de una Convención Constitucional (CC)- que sería integrada en partes iguales por miembros electos para tal efecto y por parlamentarios en ejercicio, deberá idearse un mecanismo, transparente, para que internamente el Congreso escoja a los representantes del Parlamento a integrar la CMC, los que debieran serlo en una proporción y representación que emule la composición actual de la Cámara de Diputados. Esto, además, abre nuevas interrogantes sobre cómo reemplazar, en el Congreso, los parlamentarios que deban integrar la CMC.

 

  1. ÓRGANO CONSTITUYENTE: RESPETAR EL ESPÍRITU DEL ACUERDO

Respecto de la CC y de aquella parte de la CMC que será electa bajo sufragio universal con el mismo sistema electoral que rige a las elecciones de diputados, se debiera considerar que la letra y el espíritu del Acuerdo no fue incluir escaños reservados, cuotas (distintas de las aplicables a las candidaturas) o levantar restricciones hoy vigentes. Las incompatibilidades o restricciones que rigen para las elecciones de diputados debieran mantenerse, pues están pensadas en resguardo de todos los ciudadanos, evitando la captura del proceso y de los votantes por parte de grupos de interés.

 

  1. ÓRGANO CONSTITUYENTE: ALGUNAS INTERROGANTES

Una vez elegidos los constituyentes o asignados los puestos que correspondan a los parlamentarios, en su caso, la propia Convención ha de regular por los 2/3 de sus miembros en ejercicio su regulación y funcionamiento. Pero hay cuestiones que en estricto rigor deben resolverse ex ante pues determinarán las candidaturas, a modo de ejemplo el trabajo de la Convención, cualquiera que ella sea ¿Será uno de dedicación total o parcial? ¿De dedicación exclusiva o no?, y en caso de que no, si existirán incompatibilidades.

 

  1. APROBACIÓN DE NORMAS Y REGLAMENTO DE FUNCIONAMIENTO: FAVORECER LOS ACUERDOS Y LAS CONCESIONES RECÍPROCAS

Respecto del procedimiento que deberá darse la CC o la CMC, en una reglamento aprobado por 2/3 de sus miembros en ejercicio, una posible alternativa es que se opte por emular el proceso legislativo, organizando el trabajo de la Convención en comisiones y plenario en los que se irán produciendo los acuerdos en general y particular por 2/3 respecto de las normas, revisando que lo aprobado tenga coherencia y sea un conjunto armónico orientado al fin buscado (una nueva Constitución).

En este sentido, los constituyentes no debieran actuar para bloquearse entre ellos, sino, más bien, estar disponibles a efectuarse concesiones recíprocas para lograr el quorum acordado (2/3) para aprobar las normas.

 

  1. APROBACIÓN DE NORMAS Y REGLAMENTO DE FUNCIONAMIENTO: REGLAS CLARAS

Mucho se ha discutido estos días respecto de aquellas materias que pudieran quedar fuera de la nueva Constitución por no alcanzarse el quorum de 2/3. Sobre este punto cabe señalar que durante la negociación del acuerdo se desechó que rigiera la Constitución actual en todo aquello que no se aprobara por el quorum de 2/3 de la CC o CMC. Algunos han sostenido que quedaría entonces un vacío susceptible de regularse por ley simple. El Acuerdo nada señala sobre el punto, pero a nuestro juicio esa lectura es una interpretación que no se deriva del mismo.

 

A nuestro entender, al regularse en la nueva Constitución el nuevo capítulo relativo al Congreso Nacional y la formación de la ley, la CC o la CMC, según corresponda, deberá estudiar y decidir por los 2/3 de sus miembros en ejercicio si se contemplarán leyes de quórums especiales para determinadas materias de relevancia, quórums que encuentran su fundamento en darle estabilidad a relevantes regulaciones en democracia. Por su parte, en caso que hipotéticamente alguno de los organismos constitucionales o materias hoy contemplados en la Constitución quedaren excluidos de la nueva Carta Magna, no habrá un vació pues no debiera entenderse que ha operado una derogación tácita de la norma legal que de ahí deriva pues ello despertaría gran incertidumbre. En vez, nuestro entendimiento es que debieran permanecer vigentes las leyes orgánicas constitucionales y de otra índole que las rijan, debiendo regularse, en normas transitorias, como han de modificarse esas leyes a futuro, manteniendo los quorum actuales o regulando nuevos quorum especiales. Así, desde nuestra perspectiva, no se genera un vacío a ser resuelto por ley simple.

 

Finalmente, si bien la nueva Constitución no está formalmente condicionada a texto previo alguno, debiendo la propia CC o CMC reglamentar por 2/3 sobre cómo se procederá, haciendo oído a nuestra tradición constituyente y, nuevamente desde la buena fe y la humildad, sostenemos que las normas constitucionales existentes, sus reformas y las razones detrás de ellas, así como la historia constitucional chilena, no debieran ser desatendidas por la CC o la CMC. Las Constituciones de las naciones no surgen de la nada; pretender lo anterior sería un acto de soberbia que desconocería la labor realizada por generaciones pasadas que se esforzaron por contener reglas que trascendieran en el tiempo y a las mayorías circunstanciales y por generar canchas justas o razonables, con pesos y contrapesos, para el normal desenvolvimiento del juego democrático presente y futuro de la sociedad y en resguardo de las libertades de los ciudadanos. Mal que mal como dijo E. Burke: “La sociedad es un pacto entre los vivos, los muertos y los que están por nacer”[i]. Se trata así de un pacto intergeneracional, y la riqueza que subyace a la evolución constitucional como proceso gradual e incremental.

[i] Burke, Edmund (1996) p. 125. Textos Políticos (2ª reimpresión, México, Fondo de Cultura Económica).

VER INFORME COMPLETO