Cerca de 200 personas participaron en Seminario sobre Libertad de Expresión organizado por centros de estudios

El jueves 4 de abril, Libertad y Desarrollo en conjunto con las Fundación para el Progreso, Fundación Jaime Guzmán, ChileSiempre y Horizontal, realizaron un seminario titulado “La libertad de expresión en una nueva encrucijada”, en la Universidad Autónoma.

El evento contó con la presencia de Lucía Santa Cruz, Consejera de Libertad y Desarrollo, quien hizo un recorrido histórico de los logros alcanzados gracias a la libertad de expresión, explicando cómo sin ésta se inhiben todo el resto de libertades, al impedir la libertad de desarrollar un pensamiento crítico. Frente al hecho de que hoy la libertad de expresión se encuentra limitada por la censura social, expresó, “hay amenazas menos tangibles, más solapadas a la libertad, pero no menos peligrosas”.

Posteriormente expuso el ex ministro de Cultura y actual Senior Fellow de la Fundación para el Progreso, Mauricio Rojas, quién ilustró los peligros de restringir la libertad de expresión de todos los sectores políticos y ejemplificó casos como los ataques del fanatismo islámico a quienes han realizado caricaturas de Mahoma, la ilegalización de tres partidos comunistas por el gobierno ucraniano en 2015, y el ataque a políticos dentro de universidades, entre otros, concluyó que no se debe callar al que piensa distinto, sino defenderse con ideas y argumentos.

Por último, Eduardo Sepúlveda, director de El Líbero, se refirió a la libertad de expresión y a los límites a la libertad de prensa, explicando que antes los medios se preocupaban de buscar verdades comunes y hoy los buenos medios son los que deben cuestionar las supuestas verdades instaladas, ejemplificando con el caso de The New York Times y Washington Post y la publicación del reportaje sobre la trama rusa, que resultó ser falso. Además, explicó las tres amenazas a la libertad de prensa hoy: el bullying, la pobreza y el buenismo.

Al término del evento hubo un panel de conversación con los tres expositores y moderado por Bárbara Briceño, donde el foco común estuvo en no dejarse silenciar por los límites a la libertad de expresión que imponen las supuestas mayorías y a defender con argumentos los que se cree.