Reproducimos la carta de MarĂa Paz Arzola, investigadora del programa Social de LyD, publicada en El Mercurio.

Con esto, se busca evitar la comparaciĂłn, pues motivarĂa una gran competencia y provocarĂa la estigmatizaciĂłn de escuelas con bajos puntajes. SegĂşn el Senador Montes, gestor de esta indicaciĂłn, el SIMCE estarĂa siendo utilizado por los establecimientos educacionales como "instrumento publicitario”, lo que fortalecerĂa la lĂłgica de mercado que desde su sector quieren erradicar.
Pero simultáneamente, el Ministerio de Educación encargó un video promocional de la educación pública por $ 120.000.000, que tiene entre sus objetivos declarados, mostrar que el puntaje SIMCE de los establecimientos municipales, al controlar por nivel socioeconómico, no difiere significativamente del de los particulares subvencionados.
Se aplica entonces la lĂłgica de mercado sĂłlo cuando al Gobierno le conviene.
Mientras nuestras autoridades se preocupan de promocionar –y no mejorar- la educaciĂłn municipal y de no estigmatizar a los colegios con malos resultados, abandonan a los alumnos que no están logrando los aprendizajes mĂnimos, quienes de todas formas se sentirán estigmatizados cuando se den cuenta de la brecha que mantienen con el resto, y que hoy el Gobierno les quiere ocultar.