INVESTIGADOR DEL PROGRAMA POLÍTICO PARTICIPA EN DEBATE Y ENUMERA 10 RAZONES PARA ESTAR CONTRA ASAMBLEA CONSTITUYENTE

Jorge Ramírez, investigador del Programa Sociedad y Política, participará este miércoles en un debate organizado por la Fundación Ciudadano Inteligente y la Municipalidad de Providencia.

Chile, nueva Constitución, ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? es el título del encuentro, en el que también participará Pablo Contreras, representante de AC, Marca tu Voto.

En la oportunidad, Ramírez dará a conocer sus 10 argumentos en contra de la Asamblea Constituyente:

1.            Se necesitan reformas, pero no refundaciones: Iniciar un proceso constituyente tiene por espíritu refundar una sociedad política, estableciendo un nuevo catálogo de derechos y deberes, y modificando el dispositivo principal de la configuración política e institucional de un país: su Constitución. Es posible avanzar en reformas sin desconocer los avances que de manera conjunta se han logrado fraguar en los últimos 23 años.

2.            Los procesos constituyentes tienden a la polarización social: al estar latente la posibilidad de redefinir un catálogo extenso de deberes y derechos e instituciones, muchos de los grupos implicados en estos cambios, por disposición natural, querrán velar por la defensa de sus propios intereses, no siempre de modo pacífico.

3.            Una cuestión de dimensiones: El debate sobre una AC tiende por naturaleza a privilegiar la dimensión "habilitante" y no "restrictiva" de una Constitución, siendo que el fin último de un texto constitucional es el limitar el poder del Estado, para con ellos, salvaguardar los deberes y derechos individuales.

4.            Despilfarro de tiempo: La evidencia comparada muestra que los procesos constituyentes fuera de ser desgastantes en términos de polarización social, son muy extensos, durando en promedio 16 meses (Gisburg, 2009). Esto para el caso de Chile, representa prácticamente la mitad de nuestro período presidencial, si se considera que el proceso no se inicia desde el día primer día de mandato.

5.            No es una demanda con un sólido respaldo popular: Las pocas encuestas serias (Encuesta Nacional UDP 2013) de las cuales disponemos, señalan que la demanda por una asamblea constituyente sólo es respaldada por menos del 10% de la población, concentrándose este apoyo en los sectores altos de la sociedad (43% de respaldo en sectores de NSE altos y 27% en NSE bajos).

6.            Las democracias avanzadas no son proclives al revisionismo constitucional: De acuerdo al sitio web https://www.constituteproject.org/#/ - que no es precisamente un proyecto de "derecha"- , los países que han materializado este revisionismo constitucional en nuevas constituciones en los últimos 10 años (2000-2013) son Afghanistan, Angola, Bahrain, Bhutan, Bolivia , Burundi, República Centroafricana, Comoros, Congo, Costa de Marfil, República Dominicana, Timor Oriental, Ecuador, Guinea, Iraq, Kenya, Kosovo, Kyrgyzstan, Libia, Maldivas, Montenegro, Marruecos, Mozambique, Birmania, Nepal, Niger, Pakistan, Ruanda, Senegal, Serbia, Somalia, Sudan, Suazilandia, Siria, Tailandia, Turkmenistan y Zimbabwe.

7.            Colombia no es la excepción a la regla: Los activistas de por una AC señalan el caso colombiano como un ejemplo homologable al de Chile, pero no lo es. Si se indaga en las condiciones posibilitantes de la AC colombiana encontraremos una crisis política que hace metástasis, casos como introducción del mundo del narco en la política, acción de grupos paramilitares, asesinato de candidatos presidenciales, sistema de partidos con una inexistente capacidad de articulación de demandas. ¿Eso es Chile? Claramente no…

8.            La "política constituyente" reemplaza a la "política ordinaria". El recurrir a reformas de la Constitución como estrategia para jerarquizar ciertas metas o finalidades de la política "ordinaria" trae el inconveniente de convertir lo extraordinario en ordinario, al tiempo que se perpetúa la disposición al cambio en las reglas del juego por quienes no quedaron del todo satisfechos o quienes quedaron completamente insatisfechos. Como consecuencia, el "juego" de la política ordinaria no se empieza a jugar, porque se renueva constantemente la voluntad refundacional (Gargarella y Courtis, 2009). Esto es la política maximalista pendular.

9.            Porque el argumento de la supermayorías no es suficiente: Los activistas de la AC señalan que la estructura de quórums de Chile para la reforma constitucional es única en el mundo. Lo anterior no es correcto. Democracias avanzadas en el mundo tienen estructuras de quórums de reforma constitucional  iguales o superiores que las que están presentes en Chile como Australia, Canadá, Japón, Suiza, EE.UU, Alemania, Austria, Costa Rica, Portugal, España, etc. (Lijphart,2000) Y leyes supermayoritarias también están presentes en países como Uruguay, Bélgica, Dinamarca, etc.

10.          Porque legitimidad de las instituciones es por naturaleza dual: Se apela a que nuestra Constitución no tiene legitimidad de origen (fue diseñada en el contexto de un régimen político no democrático), sin embargo, ésta fue legitimada por ejercicio por los cuatro gobiernos de la Concertación y siendo inclusive reformada y firmada por Ricardo Lagos en 2005. Es decir, en el plano legitimidad de origen/ejercicio (Deutsch, Karl, 1976) la actual Constitución se valida completamente en la segunda dimensión.