Sala cuna universal: llegó la hora de aprobar

El Líbero

El proyecto de sala cuna universal busca eliminar el impuesto a la contratación femenina que impone el artículo 203 del Código del Trabajo, el cual obliga a empresas con 20 o más trabajadoras a proveer sala cuna. En junio, el Gobierno presentó una propuesta que recogía consensos de discusiones previas y, tras el paso del proyecto por el Senado, recientemente ingresó indicaciones que deberían destrabar definitivamente los “nudos” del debate.

El primer nudo fue el financiamiento. Ante la crisis laboral actual, una cotización del empleador de 0,35%, reducida equivalentemente en la contribución a la cuenta individual (-0,2%) y solidaria (-0,15%) del seguro de cesantía, permite financiar sala cuna sin crear mayores costos laborales. Algunos parlamentarios cuestionaron que esto mermaría el seguro de cesantía, lo que la Superintendencia de Pensiones clarificó reiteradamente: incluso en escenarios de severas crisis económicas, el fondo del seguro se mantiene sostenible y, como mucho, el beneficio promedio caería 2,1% (ventana 2026-2035). Ahora la cotización al seguro de cesantía bajaría sólo 0,3% (reduciendo en 0,15% la cuenta individual y 0,15% la solidaria) lo que acota aún más el ya reducido impacto.

Otra preocupación fue el copago. El Fondo de Sala Cuna aportará, en promedio, 5,2 UTM (aproximadamente $376.000) por beneficiario. Algunos parlamentarios acusaron que este monto, el que podrá variar por región, podría exigir un alto copago para muchas familias. La indicación presentada suplementará entre el 30 y 50% del eventual copago para los hogares pertenecientes al 60% más vulnerable. Así, los ingresos no serán un obstáculo y se preserva la libre elección de las familias que, pudiendo hacerlo, quieran aportar un mayor copago.

Tercero, la gradualidad. La propuesta inicial expandía el universo de beneficiarios en cuatro años, presumiblemente para evitar mayores precios de las salas cunas si la demanda crecía sin ampliación de la oferta. Los parlamentarios advirtieron que ciertos grupos esperarían para recibir el beneficio. La nueva indicación incorpora a las trabajadoras de casa particular el primer año de implementación, con todos los padres y madres trabajadores incorporados al cuarto año.

Justo cuando el desempleo femenino completa siete meses sobre el 10% hemos arribado a una equilibrada propuesta para resolver un problema urgente de política pública como es la sala cuna universal. Llegó la hora de aprobar.

Tags:

otras publicaciones