Los 80 principales hospitales estatales del país han gastado, en promedio, más del 60% de su presupuesto durante el primer semestre. De hecho, 11 de ellos ya gastaron más del 70%, casi el doble del año pasado. Esta situación anticipa, como cada año y bajo gobiernos de distinto color político, falta de insumos, deudas con proveedores, entre otras deficiencias de gestión. Dichos problemas se agudizarán hacia final de año y se traducirán en dificultades para atender pacientes, suspensión de cirugías y mayores listas de espera. Por otro lado, esta semana se confirmó el inicio del proceso para la construcción de un nuevo hospital en la zona norte de la Región Metropolitana. La creación de un nuevo recinto es la oportunidad para cambiar esta dramática realidad y avanzar en modelos de gestión distintos para los establecimientos de salud estatal. Perú, Brasil, Portugal y España muestran que las concesiones de gestión clínica, donde el Estado conserva la propiedad del recinto y licita su operación con metas de productividad y calidad, bajo fiscalización pública, logran mejores resultados sanitarios, menores costos y mayor satisfacción de los pacientes. Es de esperar que el Gobierno aproveche esta oportunidad y muestre un cambio de rumbo que permita una real colaboración público-privada en salud.
Carta de Pablo Eguiguren, Director de Políticas Públicas, publicada en El Mercurio.-