¿Cambia el viento?

Para hacer pronósticos hay que estar atentos al cambio en la dirección del viento, y la encuesta CEP revela que entre los chilenos hay sensaciones distintas a las que prevalecían en los últimos dos años. Los vientos parecen haberse moderado y ya no corren inequívocamente en dirección a la izquierda, como insinuaban las votaciones del plebiscito y la convención constituyente.

Los candidatos presidenciales y sus asesores debieran percibir estos cambios, para así ajustar sus campañas a las nuevas condiciones. La CEP nos dice que la mayoría de la población (entre 50 y 65% según la base utilizada) todavía no define por cuál candidato votará y sugiere que el escenario está abierto ya que Gabriel Boric lidera con apenas 13% de las preferencias, seguido por Sebastián Sichel con 11%. Revela también que un porcentaje muy importante de los chilenos (34%) se siente identificado con el centro político.

Confieso que estos resultados me han sorprendido, pues yo estaba más pesimista y veía que la carrera era cuesta arriba para la centroderecha. Tratando de interpretar lo que ha sucedido pienso que, como siempre en la vida, la desmesura ha tenido bastante que ver con este cambio en la dirección del viento.

La desmesura ha estado en la convención constitucional, con sus excesos, su extremismo y espíritu de revancha. Ahora el CEP nos dice que solo el 24% tiene confianza en la convención constitucional, menos que la confianza en las universidades, Carabineros, la PDI, las FFAA, las radios. Los partidos políticos y el Congreso están debajo del gobierno y quizás la gente ha empezado a entender lo que significa darles más poder sobre nuestras vidas. Los más jóvenes tienen mayor esperanza en los cambios que introducirá la convención, mientras los mayores prefieren que los cambios reflejen un amplio consenso. La elección se decidirá por aquellos que vayan a votar en mayor proporción: los mayores de 40 años o los menores a esa edad.

Hay otros indicadores de este cambio. Hoy sólo un 39% reconoce haber apoyado las manifestaciones de 2019, antes un 55% afirmaba haberlo hecho. La delincuencia ha vuelto a ser el principal problema en el país, por sobre las pensiones.

Si los candidatos, especialmente Sichel y Provoste, saben leer estos datos debieran prepararse para dar una batalla por el centro. Hasta ahora la senadora ha equivocado el camino; la reciente incorporación de Gonzalo Duarte a su comando puede ayudar, siempre que no la traicione su instinto.

Quien tiene problemas con estos nuevos aires es Boric, sujeto al tironeo de los comunistas. Si el martes no logra que la convención respete la regla de dos tercios, sino que la decisión queda entregada a la simple mayoría puede entrar en problemas. Sichel debe tener confianza en su mayor fortaleza: representa mejor el sentido común de los chilenos.

 

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-