Tricampeones

Por tercer año consecutivo Universidad Católica es el campeón del fútbol chileno completando una década de triunfos para sus colores. Hay bastante consenso en que ello es consecuencia de haber hecho bien las cosas deportiva e institucionalmente. ¿Pero qué es hacer bien las cosas en el fútbol? Muchos años de experiencia directiva me sugieren algunas respuestas.

En primer lugar, tenemos un propósito común: engrandecer a una institución que es la UC, lo que significa un equipo con más hinchas, más triunfos y sueños para el futuro. Ello dentro de la diversidad necesaria en un proyecto grande. Somos muchos y distintos, pero a la hora del partido todos tenemos la franja grabada en el pecho. Eso requiere tolerancia y respeto a todos: jugadores, técnicos, hinchas, profesionales y, muy importante: respeto también a nuestra historia y las instituciones que la forjaron. La Universidad Católica de Chile, el Club Deportivo que es el principal formador de deportistas en el país, los Cruzados Caballeros que preservan nuestras tradiciones. Ellos son apoyos fundamentales para nuestro trabajo.

Para no desviarnos de ese propósito necesitamos principios y valores. Y en ello es clave construir sobre la base de lo hecho en el pasado, de lo que ha cimentado nuestro prestigio institucional. Entre esos valores está la formación de futbolistas para Chile. Somos de los mayores aportantes de jugadores para la selección nacional y creemos en la valía de los valores deportivos en la vida de los ciudadanos. La conformación de nuestro plantel de jugadores, a cargo de la Gerencia Deportiva, parte todos los años por definir con la asesoría del fútbol formativo qué jugadores de las divisiones menores se integrarán al plantel profesional. Cuando transferimos el pase de jugadores al extranjero no lo hacemos solo por obtener un beneficio económico, sino para asegurar el futuro de nuestros jóvenes y mostrar el camino a los que vienen.

Otra característica distintiva de Cruzados es su profesionalismo. Tenemos una administración de lujo. Con dos gerentes que lideran sus áreas sin interferencias indebidas. Los apoyamos y los cuidamos porque son parte importante del éxito. Los técnicos hacen el equipo, el personal médico decide los tratamientos, el directorio, trabajando en pleno o en comisiones, aprueba los proyectos que, en lo deportivo y la gestión, proponen los gerentes. Esto se percibe y por ello los mejores profesionales, técnicos e incluso jugadores de fútbol quieren venir a la Católica.

Por último, tenemos sueños para el porvenir de la UC y las personas para realizarlos. Sucesores para nuestros ídolos, cuyos nombres presiden las tribunas del estadio y para dirigentes como Manuel Vélez y Alfonso Swett. Hoy estamos alineados tras Juan Tagle para nuevos triunfos nacionales e internacionales y el sueño del estadio más moderno de Chile.

 

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-