Guerra insurgente

El año 2015 a orillas del lago Riñihue, comenzó un proyecto en un terreno de 20 hectáreas que se dividió en 33 lotes, dando origen al Condominio Riñimapu. Ciudadanos de nuestro país compraron sitios y varios han construido cabañas. Estas personas obviamente pagaron pos sus sitios, han gastado en edificaciones, pagan sus impuestos, cumplen sus obligaciones y sin embargo desde hace algún tiempo ello no les sirve de nada, pues se les ha negado el derecho básico de todo ciudadano: que el Estado proteja sus propiedades y mantenga el orden en el lugar donde viven o veranean. Al contrario, instituciones del Estado, como el INDH, actúan contra ellos.

Ello porque otro grupo de chilenos, algunos de ellos de etnia mapuche, otros no; constituidos en lo que llaman el Lof Llazkawe, iniciaron en noviembre pasado un “proceso de control territorial” según anunciaron el 23 de noviembre. Días antes consta en Carabineros y la Fiscalía una denuncia de los propietarios que reclama que personas de ese Lof ingresaron ilegalmente a su propiedad, destruyeron cercos, y dañaron un puente. En esos territorios no se constituyeron títulos de Merced y la vocera de los ocupantes, inicialmente arguyó que sus acciones estaban destinadas a cuidar el acceso a la playa. Ello es manifiestamente falso, pues ese acceso existe y no ha sido modificado por los propietarios. Después Johanna Quilamán derechamente dijo que no podían aceptar allí personas que no estén en línea con su manera ancestral de ver su Ñuke Mapu y surgió el “proceso de control territorial”. Como en otras acciones de grupos radicales que utilizan la causa mapuche, se miente descaradamente, con complicidad de buena parte de la prensa.

El 6 de febrero, un día después de la muerte de Francisco Martínez en Panguipulli, quien había alojado antes en cabañas ocupadas de ese lugar, los violentistas hacen otra incursión, vuelven a destruir cercos y queman cabañas y ocupan otras. El 17 de febrero hay un ataque más violento y en un intercambio con armas de fuego entre los ocupantes y guardias del condominio fallece Emilia Herrera Obrecht, de 25 años residente en Puente Alto, lo que está siendo investigado por la Fiscalía.

Todos estos hechos configuran una situación en que en ese territorio el Estado ha sido superado por grupos violentos y que se extiende cada vez a más localidades de la provincia de Arauco, en la región de Bío Bío, en la Araucanía, y sectores de Los Ríos y Los Lagos. Ello corresponde a una nueva fase de la insurgencia que ha decidido extender territorialmente sus acciones violentas a cuatro regiones y sacarla del puro ámbito de las empresas forestales y sus contratistas, para ampliarla hacia la población. Es el comienzo de una guerra insurgente y si el gobierno y las instituciones del Estado no reaccionan, mucha sangre se derramará en Chile.

 

Columna de Luis Larraín, Presidente del Consejo, publicada en La Tercera.-