Las tinieblas y el alba

El título de la novela de Ken Follett, “Las Tinieblas y el Alba”, representa de manera correcta la realidad por la cual ha atravesado la economía chilena durante los últimos 12 meses, con una recesión que se refleja en una caída de PIB cercano a 6% y la destrucción de 1,8 millones de empleos. Este periodo de tinieblas llevó a que las autoridades económicas desplegaran todas sus armas para enfrentarla, y es así como tanto la política monetaria como la fiscal están usando todo su potencial. Esto se traduce en tasas de interés históricamente bajas, así como en un impulso fiscal no visto desde la Segunda Guerra Mundial.

El alba viene acompañada de los cargamentos de vacunas que comienzan a llegar a todos los países. Chile recibirá millones de unidades en los próximos días, con lo cual en marzo próximo ya deberíamos tener cerca de 5 millones de chilenos vacunados y a fines del primer semestre más de la mitad de la población ya estará protegida, con lo cual la reactivación de actividades económicas está cada día más cerca.

Ahora bien, hay áreas donde el daño es más profundo y afectará la trayectoria de nuestra economía. Una de ellas es el área previsional donde los dos retiros de fondos dejarán a millones de personas sin una pensión una vez que ya no puedan trabajar. Esta situación generará una presión creciente para ampliar el pilar solidario para dar apoyo a los que se gastaron su dinero. Asimismo, una reforma que dedique el 6% adicional de cotización a un fondo estatal debilitará aún más el sistema de capitalización individual. Así, sería paradojal que el sistema creado por el ex ministro José Piñera inició su desmantelamiento durante la segunda administración del Presidente Piñera.

Similar situación se está incubando en el sistema tributario, ya que el proyecto original de reforma tributaria elaborado por el ex ministro Felipe Larraín, que era pro-inversión, fue totalmente cambiado por el ministro Briones, quien finalmente terminó subiendo la carga tributaria. Una nueva alza se está elaborando en este momento, a través de la eliminación o reducción de incentivos tributarios y regímenes especiales. No hemos sabido que la mayor recaudación será usada para permitir bajar otros impuestos, por lo cual este tránsito por las tinieblas nos dejará como herencia una carga tributaria que ya supera, por ejemplo en el impuesto corporativo, el promedio de los países de la OECD.

Finalmente, es necesario ser sustancialmente cautelosos con el cariz que está tomando la nueva propuesta legislativa para la regulación laboral de las personas que se conectan con sus clientes a través de plataformas tecnológicas, ya que si al final de la tramitación se concluye que la plataforma es el empleador, veremos la extinción de estas nuevas formas de delivery en nuestro país.

De esta manera, nuestro tránsito doloroso a través de las tinieblas puede generar consecuencias permanentes que dañen de manera significativa el crecimiento potencial de Chile y es deber del futuro ministro de Hacienda evitar que ello se haga realidad.

 

Columna de Tomás Flores, Economista Senior, publicada en El Líbero.-