EE.UU. versus China: ¿Debe Chile elegir uno de los dos?

China y Estados Unidos mantienen en la actualidad una tregua transitoria luego de cerca de un año de guerra comercial, en donde fueron elevadas las barreras arancelarias para el comercio bilateral. Este conflicto se origina por el gran déficit comercial que tiene EE.UU. con respecto a China, así como presuntos problemas de propiedad intelectual y subsidios a sectores productivos por parte del gigante asiático.

China es actualmente el principal socio comercial de nuestro país, pudiéndose observar cambios sustanciales en el intercambio desde que en entró en vigencia el TLC Chile-China en octubre de 2006. Desde esa fecha hasta la actualidad, las exportaciones de cerezas chilenas subieron de US$ 1 millón a US$ 954 millones, mientras que el vino lo hizo desde US$ 17 millones a US$ 198 millones. Estos ejemplos dan cuenta del explosivo aumento que han tenido nuestras exportaciones hacia el país asiático. A su vez, se ha convertido en nuestro principal proveedor de teléfonos celulares, zapatos y textiles, entre otros productos. La inversión de China en Chile ha comenzado a crecer y lo realizado por Tianqui en Soquimich durante el año pasado da cuenta de ello.

Estados Unidos, por su parte, es nuestro segundo socio comercial, a quien enviamos salmones, frutas, vinos y por supuesto cobre, mientras que la tecnología y su cultura es altamente demandada por Chile. Es, a su vez, el principal inversor extranjero y destino habitual de nuestros postgraduados en todas las ciencias, en particular en el área de negocios y economía. Esto genera en la elite chilena una mayor cercanía con EE.UU., al haber vivido algunos años de estudio en sus principales universidades.

En la visita del secretario de Estado Michael Pompeo, nos quedó clara la postura americana ante la presencia china en América del Sur y en particular en nuestro país, siendo esto relevante ad portas de que el Presidente Piñera inicie una visita de Estado a China. En la opinión pública, por su parte, la encuesta Cadem exhibe mayor preferencia hacia China, aunque el grado de conocimiento sobre ese país es más bajo que con respecto a EE.UU.

Evidentemente, Chile, que es un país pequeño y abierto el mundo, no puede abanderizarse por uno de los dos en particular, dada la relevancia del comercio en inversiones que tenemos con esos dos países, que a su vez son las principales economías del planeta. Hay que aprovechar todas las instancias, como el TPP11, para seguir abriendo puertas a nuestros productos, al mismo tiempo que mantenemos nuestra estabilidad para atraer nuevas inversiones. Creo que es este caso es bueno estar tan lejos –o cerca- de Washington como de Beijing, evitando quedar alineado con uno de esos dos contrincantes.

Columna de Tomás Flores, Economista Senior de Libertad y Desarrollo, publicada en El Líbero.-