A fines del aƱo 2022, el Presidente de la RepĆŗblica junto con el ministro de Educación hizo un acto pĆŗblico para afirmar que la reactivación educativa ā lĆ©ase el conjunto de esfuerzos pĆŗblicos y privados orientados a reparar el daƱo producido por la pandemia en educación escolar ā serĆa la prioridad del Gobierno. Sin embargo, el Plan diseƱado para este efecto es de una escala muy reducida, estĆ” pobremente financiado y a la fecha carece de una evaluación que lo sustente. Lo anterior preocupa ademĆ”s porque, en los hechos, la autoridad ha seguido empeƱada en iniciativas que apuntan en una dirección distinta y a ratos contradictoria, como es la condonación del CAE y la agenda de un gremio docente. Lamentablemente, se perdió la oportunidad de cambiar esta trayectoria en la Ley de Presupuestos 2024. La reactivación ha ido desapareciendo de la agenda pĆŗblica.
Si bien los resultados del Simce han dado ciertas seƱales de recuperación, las consecuencias del cierre extendido de las escuelas solo las veremos en el largo plazo. Es necesario que el Gobierno alinee sus acciones con el discurso, fortaleciendo y expandiendo las medidas en esa dirección, reasignando recursos desde educación superior a reactivación de educación parvularia y escolar, y evitando que los pocos recursos frescos con que se cuenta terminen en proyectos de ley que, por complacer a grupos de interĆ©s, amenazan la calidad y equidad del sistema. Esperamos que el Ministerio recuerde su compromiso pĆŗblico con la reactivación y la manifieste dĆa a dĆa en su agenda y sus acciones.
Carta de MarĆa Paz Arzola de Libertad y Desarrollo, Daniel RodrĆguez de Acción Educar, Sebastian Izquierdo de CEP y Juan JosĆ© Obach de Horizontal.-