EL COSTO DE EXTENDER EL IFE

Debido a los problemas que persisten en muchas familias afectadas por la crisis producto del Covid-19, el Presidente anunció la extensión del 100% del monto del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) hasta noviembre. Actualmente se encuentra fijado por ley hasta septiembre, mes en el cual se reduce a un 50%.

Se debe recordar que el IFE es una transferencia monetaria que en sus inicios benefició a los hogares sin ingresos en comunas en cuarentena inscritos en el Registro Social de Hogares (RSH), luego a todos los hogares del 80% más vulnerable según RSH y ahora se excluye a los hogares del tramo 91% y 100% de menor vulnerabilidad con ingresos promedio por integrante superior a los $ 800.000.

Tal como lo muestra la Tabla Nº1, una familia de 4 integrantes seguirá recibiendo $ 500 mil mensuales y uno de un integrante, $ 177mil.

A su vez, con el fin de incentivar la creación de empleos formales, se establecerá un nuevo subsidio mensual al trabajo (IFE Laboral), que tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre. Esta medida será un nuevo aporte estatal que se pagará directamente a los trabajadores que encuentren empleo durante ese periodo. Las mujeres recibirán un subsidio de un 60% de su sueldo, con un tope de $ 250 mil, y los hombres un aporte de un 50% de su sueldo, con un tope de $200 mil, lo que se estima que tiene un costo de US$ 500 millones hasta diciembre.

Entre otras medidas anunciadas, se contempla reforzar el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis) para unos 200 mil microempresarios.

Se debe tener en cuenta que el costo fiscal del IFE es significativo. Se estima que hasta julio de 2021 se destinaron US$ 14.693 millones para el IFE (Ver Tabla Nº2). Luego, si se toman en cuenta los US$ 4.800 millones ya comprometidos para los meses de agosto y septiembre y se suman US$ 6.400 millones adicionales para completar el IFE hasta noviembre, desde mayo de 2020 se habrían transferido US$ 25.893 millones.

Según la Coordinadora  del Programa Pobreza, Vivienda y Ciudad, Paulina Henoch, "dado el importante costo fiscal y lo insostenible de mantener esta transferencia directa para casi 16 millones de hogares, en un contexto en que el control de la pandemia cada vez impone menores restricciones a la movilidad de las personas, resulta imprescindible el retiro gradual del IFE y priorizar la Red de Protección Social en las familias que siguen siendo afectadas, así como también generar las condiciones para retomar el principal desafío que enfrentamos: recuperar el crecimiento económico impulsando con ello la creación de más y mejores puestos de trabajo".

[1] https://reporte.hacienda.cl/ingreso-familiar-de-emergencia/