
Sin perjuicio de lo anterior, hay que reconocer que los montos de deuda del sistema de salud público son extremadamente altos. "Es imperativo mejorar las capacidades de gestión del sector, implementar mecanismos y nuevas fórmulas de asignación de recursos que generen los incentivos correctos, tener un sistema de información del gasto en personal que permita realizar una adecuada planificación y asignación presupuestaria, un seguimiento del gasto y la construcción de indicadores de monitoreo y evaluación de la eficiencia a nivel de establecimiento", dice Palma.
Es prioritario sincerar de una vez el gasto en salud pública en nuestro país y que el presupuesto realmente sea una instancia que refleje las necesidades del sector y que no siga siendo, como en el pasado, un secreto a voces que los recursos inicialmente asignados no son los que realmente se necesitan.