
En su presentación, Grünwald señaló que el reajuste del salario mínimo debiera ser tal que no afecte significativamente la empleabilidad de quienes ya están trabajando. Tampoco debiera afectar a aquellos que están fuera del mercado laboral, que buscan un empleo.
"En general, los reajustes de salario debieran realizarse principalmente por dos factores: productividad y variaciones en el nivel de precios (inflación). Al respecto, se tiene que por el lado de la productividad, claramente en Chile hay un retraso en la materia", aseguró.
La economista de LyD también dijo que si se considera una inflación de 3% anual, estamos frente a un reajuste real anual de 5,7%, el mayor reajuste real anual en varios años.
"En un momento como el actual, cuando se debe cuidar el mercado laboral, el aumento, pone en riesgo este mercado, puesto que limita las posibilidades de trabajar a quienes aún no pueden volver –o entrar- al mercado formal", explicó.