ALERTA CONCEPTUAL POSTCAPITALISMO

EL CONCEPTO

De uso común en la retórica de grupos de la nueva izquierda, la idea de post capitalismo ha sido acuñada por importantes intelectuales como Mark Fisher y Paul Mason haciendo referencia a una transición inminente hacia un sistema económico y social que desborda al capitalismo tradicional.

Para autores como Fisher, el postcapitalismo es, en tanto fase posterior al capitalismo, un fenómeno que lo trasciende y supera. En su obra, Mason argumenta que los pilares fundamentales del capitalismo están bajo inminente amenaza debido a cambios profundos en las tecnologías de la información que estarían erosionando las bases del funcionamiento del mercado.

En primer lugar, se plantea que la informática ha reducido la necesidad de trabajar, difuminado las líneas que separan el trabajo del tiempo libre y debilitando la relación entre trabajo y salarios.

Luego, se sostiene que la distribución y ritmo de los flujos de información están corroyendo la capacidad del mercado para formar o establecer precios correctamente, porque los mercados se basan en la escasez, pero la información hoy sería abundante.

En tercer lugar, estaríamos siendo testigos del auge espontáneo de la producción colaborativa y no individual. Se plantea que en la actualidad aparecen bienes, servicios y organizaciones que ya no responden a los dictados del mercado y los grandes capitales. Se pone como ejemplo a la mayor fuente de información de divulgación del mundo: Wikipedia, que lo han elaborado 27.000 voluntarios que no cobran por su trabajo o cientos de miles de personas que construyen arquitecturas informáticas basadas en la máxima de programación con código abierto, donde los límites de la propiedad se ven desafiados minuto a minuto por el modo en el que se mueve la frontera del conocimiento.

Los teóricos del postcapitalismo señalan que cambios como los descritos afectarían directamente la noción de valor económico, así como también a los mecanismos tradicionales de fijación de precios, esenciales para la función del capitalismo.

Como botón de muestra del impacto en la narrativa local de este concepto, en el libro Copia o muerte del exdirigente estudiantil, exdiputado, fundador del Frente Amplio y exministro del actual gobierno, Giorgio Jackson, se formula el concepto de postcapitalismo, vinculándolo a “una economía basada en la noción de peer-to-peer (P2P), es decir, de un desarrollo entre pares, donde la igualdad es un punto de inicio y no un objetivo inalcanzable” (p.17)[1].

LA ASPIRACIÓN

Los teóricos del postcapitalismo persiguen un modelo nuevo, holístico, que pueda funcionar por sí mismo y que sea capaz de producir un resultado tangiblemente mejor al capitalismo. Basándose fundamentalmente en micromecanismos y no en decretos ni en macropolíticas, operando de forma espontánea al constatar que las tecnologías que el hombre ha creado dejarían de ser compatibles con el capitalismo; no, al menos, en la forma actual de éste, y, posiblemente, tampoco en ninguna otra forma que pueda adoptar sin dejar atrás su matriz.

De acuerdo a esta visión, desde el momento mismo en que el capitalismo no puede adaptarse al cambio tecnológico, el postcapitalismo se convierte en una necesidad, planteándose la idea de que “el capitalismo es un sistema complejo y adaptativo que ha alcanzado los límites de su capacidad para adaptarse” (p.12)[2].

IMPLICANCIAS POLÍTICAS Y USOS  

El concepto de postcapitalismo tiene implicancias políticas que trascienden la teoría económica y plantean nuevos desafíos para la organización social.

En cuanto a sus usos prácticos, se posiciona como una narrativa poderosa para los movimientos progresistas y de izquierda radical, que encuentran en él una herramienta conceptual para cuestionar el orden establecido. Por ejemplo, movimientos sociales como Occupy WallStret o iniciativas comunitarias alrededor del mundo han adoptado elementos del postcapitalismo para justificar proyectos autónomos y colaborativos. Además, esta propuesta también implica una redefinición del papel del Estado, que debería actuar como facilitador y garante de los nuevos sistemas económicos, en lugar de ser un mero regulador del mercado.

En el campo de las políticas públicas, los teóricos del postcapitalismo han promovido ideas como la de una renta básica universal, financiada con cargo a impuestos generales como fórmula para combatir la inseguridad económica, redistribuir la riqueza en sociedades profundamente desiguales y permitir a las personas liberarse de la dependencia del empleo tradicional para subsistir. Donde nuevamente, en un mundo donde la tecnología desplaza cada vez más empleos, la renta básica universal pasaría a ser vista como una solución para enfrentar la crisis de desempleo estructural y garantizar el bienestar de las personas.

CRÍTICAS

En primer lugar, se argumenta que el concepto de postcapitalismo desconoce que la innovación tecnológica, que supuestamente erosionaría al capitalismo, es en realidad un subproducto de este sistema. El capitalismo es el modelo de desarrollo económico que más grandes innovaciones funcionales al bienestar de las personas ha generado en la historia de la humanidad. Es más, las grandes transformaciones digitales contemporáneas han sido lideradas por figuras como Elon Musk, un ferviente defensor del capitalismo, lo que evidencia una primera contradicción en la narrativa postcapitalista.

En segundo lugar, el concepto carece de una densidad conceptual y empírica suficiente para desafiar al sistema capitalista. A pesar de su atractivo retórico, su desarrollo práctico y su capacidad de implementación real son escasos, dejando muchas más preguntas que respuestas sobre cómo podría operar de manera efectiva.

Por último, el postcapitalismo tiende a agotarse en la crítica al capitalismo sin ofrecer una alternativa sustantiva. En lugar de articular un modelo viable que aborde las necesidades económicas y sociales contemporáneas, sus propuestas suelen ser abstractas.

Finalmente, muchas de sus formulaciones a nivel de política pública son cuestionables, al lesionar el principio de la responsabilidad individual, como de sostenibilidad fiscal, al basarse en un modelo que no está llamado a generar riqueza, sino que meramente a distribuirla.

Es por ello que la ausencia de una visión, un método y evidencia que de respaldo empírico a muchos de sus postulados refuerza la percepción de que el postcapitalismo, como concepto, es más una utopía que una alternativa realista.

REFERENCIAS

Mason, Paul. (2016). Postcapitalismo: Hacia un nuevo futuro. Barcelona: Paidós.

Fisher, Mark. (2018). Deseo postcapitalista: Cultura y política en el ocaso del neoliberalismo. Buenos Aires: Caja Negra.

Jackson, Giorgio y Espinoza, Paula. (2014). Copia o muerte: Un camino para que Chile se atreva a innovar. Santiago: Random House.

Srnicek, Nick, y Williams, Alex. (2017). Inventar el futuro: Postcapitalismo y un mundo sin trabajo. Barcelona: Malpaso Ediciones.

El presente texto corresponde a una sección del Informe de Coyuntura Política N° 33 - enero de 2025


[1] Jackson, Giorgio y Espinoza, Paula. (2014). Copia o muerte: Un camino para que Chile se atreva a innovar. Santiago: Random House.

[2] Mason, Paul. (2016). Postcapitalismo: Hacia un nuevo futuro. Barcelona: Paidós.

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