CINCO PRINCIPIOS PARA EL CORRECTO DISEÑO DE UN SISTEMA DE PENSIONES

Según lo informado por el Gobierno, en agosto de este año sería ingresada la reforma al sistema de pensiones, la que pretende reformular el sistema vigente, creando, entre otros, un sistema colectivo de ahorro. Tal como se ha planteado, este sistema sería incompatible con el actual principio de propiedad personal de los fondos aportados por parte de los trabajadores. Asimismo, tampoco se tiene certeza si administradores privados de los fondos tendrían algún rol en el nuevo diseño. A pesar de que no se conoce en detalle la reforma en la que está trabajando el gobierno, resulta pertinente establecer algunos principios que se deben cumplir para avanzar en una reforma que efectivamente sea sostenible en el tiempo y que blinde los ahorros de los trabajadores de una eventual captura política de los fondos.

A continuación se plantean algunos aspectos que deben estar presentes en un eventual nuevo sistema de pensiones:

1. Se debe mantener y resguardar el derecho de propiedad de las cuentas de ahorro personal, así se garantiza que los recursos estén efectivamente disponibles para financiar las pensiones de cada trabajador en el monto que corresponda. Además, con cuentas individuales de ahorro estos recursos no se deben destinar al pago de pensiones de terceros, sino que a financiar la propia pensión. Por lo tanto, si no existe propiedad sobre los recursos ahorrados, no hay garantía de que los recursos estén disponibles cuando el trabajador deba pensionarse.

2. Un eventual componente de ahorro colectivo debe contar con un diseño tal que los ahorros de los trabajadores efectivamente estén disponibles para su jubilación y no ser destinados al pago de pensiones de terceros mientras aún no se hayan jubilado. Ello es incompatible con un sistema de ahorro colectivo en base a cuentas nocionales, donde existe un “registro” de los aportes individuales que ha hecho el contribuyente y que son parte de un fondo colectivo, pero no están en una cuenta de ahorro individual.

3. La propiedad sobre los fondos ahorrados permite su heredabilidad. Por lo tanto, en un sistema de ahorro colectivo, sin cuentas individuales, los recursos ahorrados con esfuerzo por el trabajador durante su vida laboral no favorecerán a sus herederos, sino que serán destinados a financiar pensiones de terceros. Cuando un afiliado fallece, si tiene beneficiarios legales, estos reciben una pensión de sobrevivencia, mientras que si no los tiene, los recursos de su cuenta de capitalización individual son pagados por las AFP a sus herederos. El hecho de que los fondos previsionales sean heredables es posible porque los ahorros para pensiones se encuentran en cuentas individuales de propiedad de cada afiliado. Por lo tanto, en un sistema colectivo, cuando no existen beneficiarios legales de pensión de sobrevivencia, los fondos no se heredan. De acuerdo a cifras de la Asociación de AFP de Chile, desde 2003 las AFP han pagado US$ 2.118 millones por herencia. El monto promedio pagado a herederos en 2022 llegó a los $18,6 millones[1].

4. La solidaridad del sistema de pensiones debe ser financiada con impuestos generales y no con un impuesto al trabajo que desincentiva la contratación formal de trabajadores. De esta forma, la solidaridad se da al interior de la sociedad como un todo y no sólo entre los trabajadores. A diferencia de lo que se ha planteado en la discusión pública, nuestro sistema de pensiones en base a cuentas de ahorro personales de los trabajadores es compatible con la deseada solidaridad.

5. Seguimiento y evaluación del sistema que garantice su sostenibilidad fiscal.

Con todo, es necesario que el gobierno aclare cuál será el mecanismo de financiamiento de las mejoras a los montos de las pensiones actuales. Esto, ya que para incrementar los montos de las pensiones actuales al umbral que se proponga, se requerirá una magnitud importante de recursos en el corto plazo, y dada la estrechez fiscal de este y los siguientes años, surge la inquietud sobe el origen de estos recursos. Si bien se ha anunciado una reforma tributaria para ello, al no conocer mayores detalles se instala la duda sobre si se utilizará una parte de las cotizaciones obligatorias para pagar pensiones de quienes han aportado menos o no han aportado al sistema.

Lo anterior no significa que el actual sistema de pensiones no requiera perfeccionamiento. En efecto, se requiere implementar algunas modificaciones, dentro de las que se encuentran:

-Implementar políticas públicas que fomenten el crecimiento y la creación de empleos formales.

-Aumentar tasas de cotización, aumentar la edad de jubilación, fomentar el ahorro voluntario, establecer mecanismos eficientes para que los independientes coticen (3% de los informales cotizan mensualmente), establecer seguros para las lagunas previsionales. Es fundamental aumentar la densidad de cotizaciones, es decir, disminuir las lagunas previsionales que se generan por períodos de inactividad, cesantía o por informalidad laboral. De lo contrario, cualquier reforma será insuficiente. Al respecto, no se han presentado propuestas por parte del gobierno.

 

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[1] https://www.aafp.cl/wp-content/uploads/2022/04/Herencias-Febrero-2022.pdf