8 PUNTOS A CONSIDERAR CUANDO SE HABLA DE MANTENER LA PROPIEDAD DE LOS FONDOS PREVISIONALES POR PARTE DE LOS TRABAJADORES Y QUÉ SE REQUIERE PARA GARANTIZARLA

1. De acuerdo a la Superintendencia de Pensiones, a marzo de 2022 los fondos de pensiones alcanzan los US $ 176.398 millones (stock de fondos de pensiones), lo que equivale a cerca del 70% del PIB de este año[1]. Dada esta gran magnitud de recursos es que es fundamental que el gobierno garantice que el destino de ellos sea el financiamiento de pensiones presentes y futuras de todos quienes han contribuido en el sistema de pensiones administrado por las AFP, y que dicho financiamiento sea de acuerdo a lo cotizado por cada persona y la rentabilidad correspondiente. Es decir, cada persona recibirá lo aportado más la rentabilidad que esos ahorros generaron.

2. Garantizar que el stock de recursos de todos quienes cotizan actualmente en el sistema de pensiones administrado por las AFP no será expropiado. Se debe mantener y resguardar el derecho a propiedad de las cuentas individuales de tal manera que los recursos sean destinados a financiar las pensiones de quienes aportan al sistema en la cuantía aportada y la rentabilidad generada por esos ahorros, además de mantener que sean heredables.

3. Definir explícitamente quien administrará este stock de recursos. Las AFP si en un futuro ya no administran el ahorro previsional obligatorio, se instala la pregunta de quién lo hará. Un fondo colectivo administrado por una nueva institucionalidad, debilita la actual certeza que esos recursos sólo irán para quienes los han ahorrado.

4. El gobierno debe aclarar el cómo se financiará las mejoras a las pensiones actuales que ha anunciado en su programa. Esto, por cuanto para llevar los montos de las pensiones actuales al umbral que se proponga, se requerirá una magnitud importante de recursos en el corto plazo, y dada la estrechez fiscal de este y los siguientes años, surge la inquietud sobre cuál será ese financiamiento. Si bien se ha anunciado una reforma tributaria para ello, al no conocer mayores detalles se instala la duda si se utilizará una parte las cotizaciones obligatorias para pagar pensiones para quienes han aportado menos o no han aportado al sistema.

5. Consecuentemente, es necesario que se garantice la sostenibilidad fiscal de una reforma al sistema de pensiones que se proponga. Sólo ello podrá aclarar las dudas respecto del financiamiento de lo propuesto y con ello tener certeza que no se utilizaran los fondos acumulados o bien las futuras cotizaciones para financiar beneficios hoy.

6. Para mantener la propiedad de los recursos cotizados, el nuevo sistema propuesto no puede considerar un sistema de ahorro colectivo de cuentas nocionales, donde existe un “registro” de los aportes individuales que ha hecho el contribuyente y que son parte de un fondo colectivo, pero no están en una cuenta de ahorro individual. En un sistema de pensiones con cuentas nocionales, los recursos aportados son gastados al menos en parte en el pago de pensiones hoy, con la promesa que esos recursos estarán disponibles a futuro cuando se pensionen quienes hoy están cotizando.

7. Por lo tanto, para garantizar que los recursos estén disponibles para financiar las pensiones propias en los montos que corresponda, de acuerdo a lo contribuido y la rentabilidad que han ganado esos recursos, se debe resguardar la existencia de cuentas individuales de ahorro. Y que estos recursos no se destinen al pago de pensiones de terceros, bajo la promesa de su restitución a futuro.

8.De lo contrario, los aportes irían a un fondo colectivo, a partir del cual se financiarán todas las pensiones, existiendo mecanismos de compensación en desmedro de quienes aportaron más al fondo, y no existiendo garantías de disponibilidad de recursos cuando deba pensionarse.

[1] Considerando crecimiento anual del PIB de 1,5%.