VETO PRESIDENCIAL E INGRESO FAMILIAR DE EMERGENCIA

Finalmente, ayer ingresó al Congreso Nacional el veto anunciado por el Ejecutivo al proyecto que crea un Ingreso Familiar de Emergencia (Boletín N° 13-461-03). Dicho veto deberá ser votado tanto por la Cámara de Diputados como por el Senado.

En particular, este veto tiene como propósito corregir defectos de la normativa despachada por el Congreso Nacional y complementar los aportes ya contemplados en el mismo. Dichos defectos consisten en que el proyecto se despachó sin el monto del beneficio, se excluyeron a los hogares con ingresos informales pertenecientes al 40% más vulnerable y se omitió la estipulación de una metodología que permita calificar la vulnerabilidad durante los meses de emergencia. El complemento, en tanto, busca incluir a más de 240.000 hogares beneficiarios (aquellos pertenecientes al 80% más vulnerable del país y que tienen al menos un adulto mayor de 70 años o más beneficiarios de la Pensión Básica Solidaria. Adicionalmente, el veto pretende establecer el mismo beneficio para todos los hogares con ingresos exclusivamente informales que pertenezcan al 60% de los hogares vulnerables en los meses de emergencia (eliminando, en consecuencia, la distinción inicial que se efectuaba respecto a aquellos que se ubicaban entre el 41% y el 60% más vulnerable). El complemento propuesto por el Ejecutivo implica el uso adicional de US $31 millones aproximadamente.

John Henríquez, abogado del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, explica que “nuestra Constitución, al igual que la mayoría de las Constituciones modernas, contempla el mecanismo del veto presidencial. El veto presidencial se trata de una herramienta de última ratio cuyo único propósito es el someter nuevamente a discusión legislativa un proyecto de ley determinado. Contrario a lo que se piensa, esta herramienta no fue incorporada en la Constitución de 1980, sino que forma parte de nuestro ordenamiento jurídico desde la Constitución de 1833. La Constitución vigente regula tres tipos de veto diferentes: el aditivo, el supresivo y el sustitutivo.”.

¿Cómo funciona el veto?

Una vez finalizada la tramitación de un proyecto de ley, el Presidente de la República -en caso de que desapruebe el texto despachado por el Congreso Nacional- puede devolver la iniciativa a la Cámara de origen con las observaciones convenientes. Para ello se le impone un plazo de 30 días.

A continuación, son las Cámaras que deben pronunciarse sobre las observaciones efectuadas. Si las aprueban, el proyecto queda en condiciones de convertirse en ley. Si las observaciones son rechazadas, en cambio, los parlamentarios podrían insistir en el proyecto aprobado previamente por ellos (por los dos tercios de sus miembros presentes). En tal caso, al Presidente no le quedaría otra alternativa que respetar la voluntad del Congreso Nacional y promulgar el texto insistido.

También puede ocurrir que una de las dos corporaciones desechase un veto, pero no logre alcanzar el quórum necesario para insistir (dos tercios de los miembros presentes). En dicha hipótesis, la ley que se promulgue no incluirá los puntos que fueron objeto del veto (se elimina la parte en discusión).

¿Qué ocurrirá con el Ingreso Familiar de Emergencia?

Consultado respecto al futuro del proyecto de ley que crea el Ingreso Familiar de Emergencia, Henríquez afirma que la “reciente aprobación del veto en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados (11-0-2) garantiza que el veto será aprobado al menos por la Sala de la Cámara de Diputados. Creemos que, dada las consecuencias negativas derivadas de un eventual rechazo, la votación favorable se replicará en el Senado”.