BETTINA HORST EN EL MERCURIO DE VALPARAÍSO: “LA RECUPERACIÓN DE LA ECONOMÍA NO VA A LLEGAR SI SE VUELVE A INSTALAR LA VIOLENCIA”

Es necesario abocarse desde ya a elaborar un plan económico post pandemia porque "no podemos llegar a un punto en el cual recién cuando se pueda abrir la economía nos pongamos de acuerdo en las medidas para impulsar la reactivación", plantea enfática la directora de Políticas Públicas de Libertad y Desarrollo, Bettina Horst von Thadden.

Eso, dice la economista y también consejera del sistema de Alta Dirección Pública, "sería perder tiempo y significaría que se atrase cada vez más la recuperación económica que tanto se necesita", ya que cada mes que se retrase ese proceso "es un mes más de tasas altas de desempleo y de hogares sin ingresos para vivir".

En esta entrevista, se pronuncia sobre el manejo sanitario y económico de la pandemia, defiende la opción de la gradualidad con que el Gobierno ha estado entregando recursos a los sectores más golpeados por la crisis, en un escenario de incertidumbre y duración imprevisibles, a la vez que revisa la situación de las pymes, ya muy debilitadas a causa de la violencia desatada desde octubre.

"La pregunta que es ¿va a volver o no la violencia una vez controlada la pandemia, una vez que puedan ser levantadas o flexibilizadas algunas de las restricciones que hoy día tenemos? Yo considero que, si una vez que se den las condiciones sanitarias para reabrir la economía y dar más libertades a las personas, se instala nuevamente la violencia que teníamos en los meses anteriores, la recuperación económica no va a llegar", sostiene la directora de LyD.

FRENTES SANITARIO Y ECONÓMICO

-¿Qué opinión le merece el manejo económico de la crisis sanitaria por el Gobierno, que la oposición considera insuficiente?
- En lo sanitario, si bien esta semana hemos visto un aumento de personas diagnosticadas y contagiadas y que se traduce en un mayor número de hospitalizaciones, hasta el momento el Gobierno ha demostrado credibilidad, convencimiento y que tiene una hoja de ruta a partir de la cual ha abordado esta pandemia. Desde marzo se anticipaba que mayo iba a ser complicado. Tengo una evaluación positiva de lo que ha sido el manejo de la crisis sanitaria por parte del Gobierno. Ha podido posponer y aplanar en alguna medida la curva de contagio en cuanto ha sido capaz de aumentar su capacidad de respuesta frente a la mayor demanda por hospitalizaciones, mayor demanda por exámenes y atenciones médicas.

- ¿Y en el frente económico?
- También considero que ha tenido un buen manejo, que se enmarca dentro de las medidas que han tomado otros gobiernos y en los planteamientos del Banco Interamericano de Desarrollo sobre los ejes de apoyo hacia la economía. Hay que recordar los tres pilares en que se basa este respaldo. Uno es evitar la pérdida de empleos, un tema tremendamente importante al que quizás no se le ha dado la suficiente relevancia y que se centra en evitar que se rompa la relación laboral, suspendiéndola en algunos casos, de manera tal que se mantenga en el tiempo y no se pierda a partir de este shock.

Por otro lado, el Gobierno está enfocado en la ayuda a los sectores de ingresos formales pero más vulnerables, y también reconoce que a través de este instrumento no se llega a los hogares cuyos ingresos provienen de trabajos del sector informal de la economía, por lo cual ya entregó una ayuda en abril en el marco del bono Covid-19 y ahora se aprobó la entrega de un Ingreso Familiar de Emergencia para los meses de mayo junio y julio. Ha sido distinto de lo que hemos visto en otros países, como Perú por ejemplo, donde se entregó ayuda un solo mes y no hay señales respecto de aportes futuros.

- El tercer pilar equivale a permitir que las empresas puedan seguir en la cadena de pago.
-Es lo que otorgan los programas de entrega de liquidez, como el Fondo de Garantía para Empresas de menor tamaño, hasta ventas anuales de UF un millón. Si bien hablábamos de proteger el empleo y poder pagar una parte del salario, la verdad es que hay muchos otros compromisos que forman parte de la cadena de pago y que también hay que mantener de alguna forma, como son los gastos en arriendo o pago a proveedores. Entonces, hoy día, como están estructurados los programas del Gobierno, más allá de algunos detalles que quizás nos gustan más o menos, en general los tres pilares en los que se apoya este respaldo me parece que apuntan en la dirección correcta.

38% DE PYMES CREE QUE TENDRÁ QUE CERRAR

- Según la encuesta de LyD el 38% de las pymes estima que tendrá que cerrar en los próximos meses, a pesar de los programas de ayuda. ¿Qué más se puede hacer?
- Difícil pregunta qué más se puede hacer. Esa encuesta la tomamos hace una o dos semanas atrás y es de las pocas de ese momento, en que, al igual que hoy día, hay mucha incertidumbre. Lamentablemente este control de la pandemia nos sorprendió ya en un momento muy debilitados, sobre todo para las pymes que han visto azotado su negocio, sus fuentes de ingreso, por la violencia que se instaló en gran parte del país desde octubre a la fecha.

Desafortunadamente, uno no puede evitar la quiebra de algunas empresas, sí como Estado y desde las políticas públicas lo que se debe hacer es velar por aquellas que una vez pasada la pandemia puedan volver a funcionar, sean viables a mediano plazo, y no que tengan que quebrar todas y después de ello tener que empezar de cero.

- Las proyecciones que hacen en materia de desempleo tampoco son muy alentadoras.
- Algunas entidades proyectan entre el 10% y el 14% de desempleo, lo que se traduce en un millón 100 mil a un millón y medio de personas, y claramente es un desafío importante. Por eso también la importancia de que el Estado cuente con los recursos para el día de mañana poder incentivar, crear y promover programas de ayuda a la creación de empleo, porque todos sabemos que una vez pasada esta pandemia, la única fuente de prosperidad y de progreso de las personas es el trabajo.

Entonces, también como país nos tendremos que enfocar en cómo vamos creando más empleos formales. Lamentablemente, después de octubre y la violencia la informalidad del trabajo creció, hubo un menor incremento de los empleos formales y aumentó más la informalidad en el trabajo.

- ¿Y, qué pasa con las pymes respecto del orden público que les permita operar tras la pandemia?
- La pregunta es ¿va a volver o no la violencia una vez controlada la pandemia, una vez que puedan ser levantadas o flexibilizadas algunas de las restricciones que hoy día tenemos? Tenemos toque de queda y la Región Metropolitana en cuarentena total, y así y todo uno observa cierto nivel de violencia latente que está en el ambiente. Yo considero que, si una vez levantadas algunas restricciones, una vez que se den las condiciones sanitarias para reabrir la economía y dar más libertades a las personas, se produce nuevamente la violencia que teníamos en los meses anteriores, la recuperación económica no va a llegar.

O al menos no va a llegar en los tiempos que se requiere desde el punto de vista de la crisis social que vamos a empezar a vivir. Toda crisis económica conlleva un aumento de hogares que viven en condiciones de pobreza, por lo cual si volvemos a la violencia esto sólo va a perpetuar un porcentaje más alto de la población en esa situación.

Extracto de la entrevista a la Directora de Políticas Públicas de LyD en El Mercurio de Valparaíso.-