ANUNCIO PRESIDENCIAL: RESCATANDO LA CADENA DE PAGOS

La propagación del Covid-19 ha obligado a la autoridad a declarar cuarentenas y barreras sanitarias que han derivado en el cierre de una gran cantidad de empresas, con la consiguiente caída en las ventas, mientras que gran parte de los costos se mantienen. Al no tener ingresos, ellas no son capaces de pagar a sus trabajadores, proveedores e impuestos. A su vez, los trabajadores que no reciben su sueldo, no pueden pagar las compras en el supermercado, el dividendo hipotecario, ni las cuentas de servicios básicos, entre otros. Este fenómeno se denomina el rompimiento de la cadena de pagos y puede generar una crisis económica sustancial, con quiebra de empresas y pérdida de empleos.

Es por ello que hoy el Presidente Sebastián Piñera, junto a las principales autoridades económicas del país, anunció un segundo plan de ayuda fiscal, que apunta a proteger a los trabajadores independientes e informales, además de poner a disposición de las empresas créditos con garantía estatal por US$24 mil millones.

Según el Economista Senior de LyD, Tomás Flores, “el anuncio presidencial va en la dirección correcta, ya que le inyecta al Fondo de Garantías de Pequeños Empresarios (FOGAPE) un monto de US$ 3 mil millones, lo que le permitirá al sistema financiero otorgar créditos por hasta US$ 24 mil millones, lo que es equivalente a cerca de un 10% del PIB”.

Según explica el economista, estos créditos deben ser solicitados por las empresas que están sufriendo una caída sustancial de sus ventas y deberán destinar este dinero para pagar a sus trabajadores y proveedores, para que así la cadena de pago sobreviva a esta pandemia. Estos créditos tendrán la garantía del Estado, lo que permite acceder a tasas de interés preferenciales y tendrán un periodo de gracia de 6 meses, siendo el monto máximo a solicitar, el equivalente a 3 meses de ventas del negocio.

Las garantías son mayores, 85% para las empresas más pequeñas, con ventas de hasta 25 mil UF, mientras que para las empresas con ventas de más de 100 mil UF y hasta un millón de UF, la garantía será de un 60%. De esta manera, el beneficio es proporcionalmente mayor para las pymes, que son justamente las que están en grandes dificultades en la actualidad.

Este crédito otorgado con garantía estatal no puede ser usado para repartir utilidades a los dueños, prepagar créditos anteriores o prestarle a empresas relacionadas. “Aquí no hay espacio para los aprovechadores. Este dinero es para que la empresa sobreviva este mal momento y con ello se mantengan todos los puestos de trabajo actuales”, enfatiza Flores.