PROYECTO DE TRABAJO A DISTANCIA: ASPECTOS A MEJORAR PARA CUMPLIR LOS OBJETIVOS BUSCADOS

Debido a la emergencia sanitaria que se vive en el país, hoy se espera despachar desde la Cámara de Diputados el proyecto de ley de trabajo a distancia (Boletín 12008-13).

Si bien la iniciativa tiene muchos aspectos positivos, como entregar mayor certeza jurídica y mayores grados de formalidad, junto con permitir que se incorporen al mercado laboral sectores que tradicionalmente han estado relegados de esta realidad a través de una mayor adaptabilidad, hay algunos aspectos que deben mejorarse para que la iniciativa cumpla los objetivos a los que se orienta.

Según explica la abogada del Programa Legislativo, Catalina Montes, un aspecto relevante a revisar dice relación con la sobre regulación que el proyecto contempla respecto de algunas materias, la que puede terminar resultando en un desincentivo para que las empresas implementen el trabajo a distancia. “La actual regulación, si bien insuficiente, permite mayores grados de libertad en los pactos a acordar entre el trabajador y el empleador respecto de las condiciones del trabajo a distancia, las que no debieran ser mermadas con la aprobación del proyecto de ley en trámite en el Congreso”, dice la abogada.

En consecuencia, deben efectuarse correcciones al proyecto tendientes a eliminar requisitos que impongan trabas innecesarias al trabajo a distancia, sobre todo considerando la necesidad del mismo ante la emergencia sanitaria actual del país, y ante otras situaciones de emergencia.

Seguridad y salud

Un primer punto a mejorar es en relación a la forma en la cual se daría cumplimiento efectivo a las medidas de seguridad y salud que el empleador debe tradicionalmente otorgar al trabajador, materia que ha sido discutida durante la tramitación del proyecto de ley. Actualmente, el proyecto establece que la regulación más detallada de este aspecto corresponderá a un reglamento que dictará el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, adicionalmente a las medidas ya impuestas al empleador. El hecho que se delegue a un reglamento esta regulación, sin que la ley establezca ciertos límites o contornos para ese reglamento, puede llevar a un exceso de regulación que puede derivar en un desincentivo en el uso de esta modalidad, tornándola impracticable. Por otra parte, tal como está planteada la norma, se aumenta excesivamente la esfera de protección que el empleador debe tener respecto de quienes trabajen a distancia.

Por lo anterior, se sugiere que la ley contemple ciertos contornos o de un marco un poco más preciso al reglamento y que se excluyan aquellos lugares que ya cuentan con certificación por parte de la autoridad competente en lo que se refiere a salud y seguridad, como por ejemplo cuando el trabajo a distancia o teletrabajo se ejecute en lugares públicos como cafés, workshop, bibliotecas, etc. De esta forma se podría evitar entrabar la puesta en marcha de esta nueva modalidad de trabajo.

Jornada de trabajo

En segundo lugar, en cuanto a la jornada de trabajo, la actual redacción del proyecto limita la flexibilidad, lo cual afecta la naturaleza misma y el fin que persigue el trabajo a distancia, toda vez que establece por regla general que los trabajadores a distancia deben estar sujetos a jornada de trabajo y respecto de los teletrabajadores, si bien en un principio establece como regla general la exclusión de jornada, acto seguido establece una presunción que los hace caer en la jornada ordinaria.

Se recomienda entonces, mantener el actual artículo 22 inciso 2 y 4 del Código del Trabajo, pero regulando en ambos casos (trabajo a distancia y teletrabajo) el derecho a desconexión para proteger los derechos laborales.

“La presunción establecida para el teletrabajo nos parece una importante barrera de puesta en marcha del proyecto, toda vez que atenta contra la naturaleza misma del trabajo remoto que requiere en sí mismo de flexibilidad de jornada y horarios. Además, de activarse la presunción de jornada, ésta conlleva también el derecho de pago de horas extraordinarias”, enfatiza Catalina Montes.

Costos

En tercer lugar, respecto a los costos, el actual proyecto supone que el empleador deba asumir altos y variados costos para la implementación del teletrabajo.  Sería recomendable buscar un equilibrio en este aspecto, por ejemplo, proponiendo que el empleador sólo asuma costos relativos a la implementación de los sistemas necesarios para que pueda realizarse el trabajo a distancia, pero excluyendo otros como los de los servicios básicos del hogar, así como aquellos que se generen por la negligencia del trabajador. Otra cuestión a considerar es la situación de las PYMES.

Información sobre existencia de sindicatos

Finalmente, sobre la información sobre existencia de sindicatos, aunque esta regulación no está contemplada actualmente en el Código del Trabajo, pareciera ser razonable su incorporación dada la situación excepcional de la modalidad de trabajo, pero la misma no puede suponer una carga adicional para el empleador.   Por lo anterior, se recomienda establecer que el empleador deba poner a disposición general la información relativa a la existencia de sindicatos y no una información personalizada como actualmente señala el proyecto. De esta forma, también se reconoce el deber del trabajador de informarse y se simplifica la carga del empleador.

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