PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL QUE AUTORIZA AL CONGRESO A SESIONAR POR MEDIOS TELEMÁTICOS

Ayer, 23 de marzo, el Congreso Nacional despachó para su promulgación un proyecto de Reforma Constitucional que autoriza al Congreso a sesionar por medios telemáticos cuando situaciones excepcionales y calificadas así lo exijan.

El proyecto establece como requisitos obligatorios, y que deben cumplirse al mismo tiempo, para que el Congreso pueda sesionar por estos medios que: 1) se declare i) Cuarentena Sanitaria o ii) Estado de Excepción por calamidad pública que signifique un grave riesgo para la salud o vida de los habitantes del país o de una o más regiones; 2) que impida al Congreso sesionar total o parcialmente; y 3) que los Comités acuerden sesionar por estos medios, para lo que se requerirá la avenía de comités que representen a 2/3 de los integrantes de la respectiva cámara. Alcanzado el acuerdo por los comités, la cámara -Cámara de Diputados o Senadores, según sea el caso- podrá sesionar, votar proyectos de ley y de reforma constitucional y ejercer sus facultades exclusivas.

El proyecto exige a su vez que el procedimiento telemático a implementarse debe asegurar que el voto de los parlamentarios sea 1) personal, 2) fundado e 3) indelegable.

Finalmente, y acorde con el carácter excepcional de los medios telemáticos, la reforma constitucional en comento establece que éstos solo podrán emplearse mientras subsista el impedimento que justifica su implementación, y que la misma solo estará vigente por el plazo de 1 año contado desde su publicación.

Según el el abogado del Programa Legislativo, Luciano Simonetti, este proyecto es valorable tanto por su articulación interna como por su valor simbólico. Su articulación es acertada toda vez que consagra de manera clara la excepcionalidad de los medios telemáticos. Al establecer que su vigencia es de 1 año y fijar requisitos concretos y excepcionales para que este mecanismo se implemente, esta reforma deja claro que ella no viene a sustituir de manera alguna el procedimiento deliberativo -pilar fundamental de toda democracia- que de manera presencial se desarrolla en el Congreso, sino que su objeto es tan solo permitir que el parlamento pueda seguir trabajando y cumpliendo sus esenciales funciones en las excepcionales circunstancias en que nos encontramos.

“Su valor simbólico es también relevante. En efecto, la aprobación de esta reforma es un potente mensaje a la ciudadanía de que, en estos tiempos de incertidumbre, el Congreso seguirá ejerciendo sus funciones, tanto legislativas como fiscalizadoras, para contribuir a la superación de la crisis sanitaria, social y económica que azota -y seguirá azotando- a nuestro país. En una época en que las instituciones políticas adolecen de desprestigio y deslegitimación, esta reforma entrega una señal política en el sentido correcto”, enfatiza el abogado.