PLAN ECONÓMICO DE EMERGENCIA: ROBUSTO Y ADECUADO

La crisis del Covid-19 impacta de manera sustancial a tres sectores económicos. Se reduce de manera sustancial el tráfico de personas y por tanto empresas como las aerolíneas deben enfrentar reducciones sustanciales de sus ventas. Adicionalmente se ve afectado el sector turismo, en donde también se observan caídas o cese en las ventas y, por último, se ve impactado el comercio minorista al permanecer la mayor proporción de la población en sus hogares.

Según explica el Economista Senior de LyD, Tomás Flores, esta caída simultánea de ventas genera un corte de la cadena de pagos, ya que las empresas no tienen como pagarle a sus trabajadores, proveedores y a la Tesorería General de la República. Al no poder pagar, la empresa comienza a despedir trabajadores y se pone al borde de la quiebra al no poder cumplir con sus obligaciones. Así, un shock transitorio adverso genera destrucción permanente de muchas empresas y empleos.

Según Flores, “el robusto plan económico de emergencia presentado por el presidente Piñera enfrenta esta crisis de manera adecuada ya que provee liquidez a las empresas y logra preservar la relación laboral, reduciendo así el número de empresas que pudiesen quebrar debido a esta crisis”. “El plan se hace cargo de la mayoría de los compromisos de las compañías, esto es el pago de impuestos y parte de los salarios, postergando el flujo de pago para cuando este Covid-19 ya esté contenido”, agrega.

El economista cree que este plan, dado el monto de los recursos involucrados, logrará evitar el corte de la cadena de pagos con lo cual el impacto negativo de este shock negativo podrá ser absorbido por la economía chilena sin que se hubiese generado una destrucción sustancial de empleos.