PROYECTO DE LEY FÁRMACOS II

Durante los próximos días se votaría el proyecto de ley de Fármacos II en la sala de la Cámara de Diputados y prontamente pasará también a tercer trámite constitucional en el Senado. El proyecto que pretendía regular los medicamentos bioequivalentes genéricos y evitar la integración vertical de laboratorios y farmacias, - esto es, cuando laboratorios y farmacias pertenecen a un mismo grupo económico-, se ha convertido en un proyecto que procura establecer un nuevo marco general para la regulación de los medicamentos.

Durante el debate parlamentario se aprobaron una serie de indicaciones que pueden tener un impacto muy negativo y, además, se aprobaron otras que fueron declaradas inadmisibles y que incluso pueden adolecer de vicios de constitucionalidad.

Por ejemplo, se aprobó una indicación que pretende que un Decreto Supremo fije las directrices generales para la regulación de precios de los medicamentos en circunstancias que esta indicación era inadmisible y así fue advertido por la secretaría de la Comisión.

“También nos preocupa aquella norma que pretende que sea obligatorio para los médicos recetar medicamentos bajo la Denominación Común Internacional (más conocida como DCI) salvo cuando estos medicamentos tengan más de tres principios activos, en cuyo caso podrían añadir el nombre de fantasía. En ese caso, también hay riesgo de que se contravengan garantías constitucionales cómo por ejemplo la libertad de trabajo del médico o incluso la protección de salud de los pacientes”, dice Pilar Hazbun, Coordinadora del Programa Legislativo de LyD.

Por último, son preocupantes las indicaciones que establecen restricciones en materia de publicidad -se establece la prohibición absoluta de la publicidad de los medicamentos-y aquellas que limitan seriamente los derechos de propiedad industrial, que incluso pueden contravenir tratados internacionales que fueron ratificados por Chile y que se encuentran vigentes.

“Es por ello que es de esperar que en la Sala de la Cámara y después, en el tercer trámite constitucional en el Senado, se efectúe un debate serio y responsable a fin de evitar que se generen estos efectos nocivos que con el actual proyecto de ley podrían generarse”, dice Hazbun.