Times Higher Education: 9 universidades chilenas están en el Top 50 de las mejores de la región

“El modelo de colaboración público-privada que nuestro país ha seguido en las últimas décadas, le ha permitido cosechar importantes logros. Lamentablemente, estos fueron desconocidos en la elaboración del diagnóstico que dio origen a la reforma que diseñó el gobierno anterior”.

Esa es parte de las conclusiones del informe “Ratificando un Diagnóstico Ignorado” de Libertad y Desarrollo, elaborado a partir del Ranking Universidades de América Latina 2018, del Times Higher Education (THE).

Precisamente fue ese ranking el que ubicó a nueve universidades del país dentro del top 50 y un total de 21 en el top 100. La Universidad Católica y la Chile se posicionaron en el tercer y sexto puesto respectivamente. En tanto, Brasil, es el país de la región que encabeza el listado, con la Universidad Estatal de Campinas.

En esta selección, son seis los planteles privados que pertenecen al CRUCH, otras seis casas de estudios son privadas que no pertenecen a esa entidad. Y nueve son estatales.

Además del lugar que han alcanzado las instituciones chilenas en Latinoamérica, se suma el aumento de matrículas y titulación de los estudiantes. Si en 1990 había solo 245 mil estudiantes en educación superior y la cobertura llegaba al 16%, diez años más tarde estos valores se duplicaron. De ahí en adelante el crecimiento de la matrícula se aceleró aún más, llegando al millón de estudiantes en 2011.

En tanto, como indica el estudio, el número de titulados en Chile también tuvo “un alza considerable”. Mientras en 1999 se titulaban anualmente 35 mil estudiantes, en 2016 lo hicieron más de 195 mil.

La Coordinadora del Programa Social de LyD, María Paz Arzola, explica esos factores: “La matrícula efectivamente ha sido coherente con un aumento de la matrícula de las instituciones acreditadas. Por otro lado, uno puede concluir que el mayor acceso que se ha logrado en las últimas décadas ha ido de la mano con la preocupación por que cada vez más universidades chilenas estén dentro de estos ranking”.

Dentro del estudio, además se agrega que, la inversión privada en educación superior permitió la diversificación de la oferta y mayor cabida a estudiantes que antes se encontraban fuera del sistema. Ese punto se constata al ver que el alza experimentada por la matrícula en las universidades tradicionales, del CRUCH, es comparativamente baja respecto al resto de las instituciones creadas después de 1981, así como centros de estudios técnico profesional.

Arzola destaca que la mayor concentración de matrículas es fuera de las instituciones del Consejo de Rectores, o sea en las universidades más nuevas.“Eso habla que este aporte permitió dar espacio a un grupo de personas que antes estaban totalmente excluidas. Ahí es donde es interesante reconocer que ha habido un esfuerzo compartido. Por un lado el sector privado, que ha desarrollado universidades, y el sector público que ha dispuesto ayudas estudiantiles en forma de becas y en forma de créditos que fueron clave para ayudar a aquellos que no contaban con los recursos”, afirma la coordinadora del Programa Social de LyD.

Además las becas estudiantiles por parte del Estado también han fomentado el acceso a la educación superior. “La gracia que tienen esas becas es que no solo fueron orientándose a las universidades es del Consejo de Rectores sino que a abrir las ayudas estudiantiles a otras instituciones”, señala Arzola.

El informe indica que “es posible que los avances logrados por nuestro sistema de educación superior hayan sido gracias al esfuerzo conjunto del sector privado y del Estado”. Y considerando esos factores, además, se señala que “la tendencia de nuestro sistema ha sido hacia la mejora”.

VER NUESTRO ESTUDIO COMPLETO: UNIVERSIDADES CHILENAS EN RANKING "THE 2018": RATIFICANDO UN DIAGNÓSTICO IGNORADO

Fuente: El Líbero.-