Presentación Ley de Presupuesto 2016: Visión poco realista del escenario fiscal

PRESUPUESTO 2015.El Proyecto de Presupuesto presentado por la Presidenta refleja no sólo una visión poco realista del escenario fiscal, si no que concretamente no es austero y no se hace cargo del llamado a ser cuidadosos con los recursos.

Al considerar la sobreejecución de 2% reconocida por el Ministro de Hacienda, comparando con la ley aprobada, el crecimiento real del gasto alcanza el 6,4%; que se traducirá en contribuir al déficit por segundo año consecutivo.

Sin embargo, estas no son novedades, pues la línea de gasto es la constante de este Gobierno, incrementándolo en más de lo que crece el producto, demostrando un manejo fiscal poco prudente; así en su periodo anterior el gasto promedio fue de 10.5%, mientras que el crecimiento fue de sólo 3.3%. Mientras que en su actual mandato el gasto ha estado en torno al 6.2% y el crecimiento en el magro 2% conocido por todos.

La Ley sobre Responsabilidad Fiscal, establece que el Presidente de la República, dentro de los 90 días siguientes a la fecha en que asuma sus funciones, mediante Decreto Supremo, establecerá las bases de la política fiscal que se aplicará durante su administración, que deberá incluir un pronunciamiento explícito acerca de las implicancias y efectos que tendrá su política sobre el Balance Estructural correspondiente al período de su administración. Al asumir la Presidenta y tal como lo había comprometido en su Programa de Gobierno, se estableció como meta fiscal converger gradualmente a una situación de balance estructural en el año 2018, equivalente a un cero por ciento del Producto Interno Bruto anual. Resulta lamentable la noticia concreta del cambio de meta de converger al equilibrio, pues el Ejecutivo ya envió la modificación, donde se compromete sólo a reducirlo gradualmente en un cuarto de punto porcentual cada año.

Los efectos de la Reforma Tributaria son evidentes y son en definitiva, junto con las lamentables Reformas Estructurales las que han llevado a la caída drástica del crecimiento. Es importante señalar que según cifras del propio Ministerio de Hacienda, por cada 1% menos de crecimiento del PIB, implica para el Fisco US$750 millones menos de ingresos, por lo que la baja de 2% en el crecimiento equivale prácticamente a los U$1.700 millones que la propia reforma tributaria espera recaudar el año 2016.

Los brotes verdes no se ven, pues aun más la inversión y expectativas de reponer los índices de crecimiento se ven dejados de lado optando una vez más por incrementos en materia burocrática, a saber, el Proyecto incorpora 4.000 nuevos cargos en la dotación de los Servicios Públicos, los que si bien deben ser consecuencia del traspaso de honorarios a contrata, deben necesariamente fundarse, pues resulta impresentable un aumento en tal magnitud que equivale al mismo personal que hoy se desempeña en el Ministerio del Interior.