SEÑALES DE ALERTA EN MANEJO DE EMPRESAS PÚBLICAS

En la actualidad existen en Chile 33 empresas de propiedad del Estado, con ingresos por US$ 32.650 millones en 2013 (un 46% provenientes de CODELCO) y utilidades antes de impuestos por US$ 3.214 millones (un 85% proveniente de CODELCO).

Sin duda es un activo de nuestro país el que al menos en materia de objetivos a seguir, estas empresas se administren en general con criterios de eficiencia, a pesar de que ocho de ellas generan pérdidas financieras, explicadas en parte por utilizarlas inadecuadamente como cajas pagadoras de subsidios, de dudoso efecto redistributivo. Entre éstas, las más importantes son ENAMI, ENAP, EFE y el Metro, aunque al menos ésta última genera externalidades positivas.

Los subsidios, a través de tarifas o precios de empresas públicas, no sólo son negativos por sus problemas de focalización, sino también porque pueden generar competencia desleal si se trata de empresas que operan en mercados en que participa también el sector privado. Es deseable que los criterios de gobierno corporativo de nuestras empresas públicas avancen en minimizar este tipo de situaciones, y no profundicemos en un camino en que las políticas públicas se empiezan a implementar a través de las empresas del Estado.

En esta línea parece preocupante la presión que existe actualmente para que BancoEstado deje de cobrar por algunos servicios, que efectivamente tienen un costo para la institución. En igual sentido se debe analizar con atención la forma de cobro de servicios que utilizaría la AFP estatal en caso de ser creada, evitando subsidios encubiertos. En ambos casos se trata de empresas que operan en mercados competitivos, y que atienden a un público diverso en todo aspecto.