SHALE GAS HACIA CHILE

El gobierno ha anunciado que el país accederá al shale gas de EE.UU. a fines del año 2015, señalando que entre los primeros embarques de gas que van a salir desde el puerto de Sabine Pass de Cheniere “hay gas que viene para Chile” (Ministro Pacheco).  Para ello, ENAP habría alcanzado un acuerdo con British Gas (BG), con quien actualmente la estatal mantiene un contrato de largo plazo para el suministro de gas. Aún se desconocen los detalles de este acuerdo, de modo que no se ha especificado el precio al cual llegará el combustible al país.

"El acuerdo con BG constituye una buena noticia pues, en el corto plazo, promover un uso más intensivo de GNL en centrales disponibles es la alternativa de más rápida ejecución, lo que permitirá enfrentar de manera inmediata la estrechez energética que se avecina", señala Susana Jiménez, Economista Senior de LyD. Sorprende, eso sí, los plazos anunciados por el Ministro, dado que si bien Sabine Pass es el único terminal que ha obtenido permiso para exportar y ha sido aprobado por la Federal Energy Regulatory Commission (FERC), el terminal no comenzaría a exportar antes del 2016[1]."

La economista explica, que hacia delante -en todo caso- la conveniencia o no de masificar el uso del gas en la matriz energética dependerá de manera fundamental del precio al cual Chile pueda acceder a este combustible y de cómo se compara el costo en base entre las distintas fuentes de generación eléctrica.

Al respecto, resulta interesante constatar que las estimaciones apuntan a un precio del gas no inferior a los US$12 por millón de BTU. Esto, por cuanto al precio interno de gas en EE.UU. (Henry Hub) -que debiera elevarse en la medida que aumenta la demanda local por el combustible y suben los costos de explotación - se suman el costo de transporte terrestre, la licuefacción, el transporte marítimo y la regasificación. "A un valor como el señalado, la generación eléctrica en base a gas seguirá siendo más cara que la alternativa a carbón, diferencia que actualmente se empina a un no despreciable 30%", advierte Jiménez. Cabe además señalar que en la medida que EE.UU. sustituya el uso del carbón por gas, el precio del carbón irá también cayendo en los mercados internacionales (situación que ya se ha observado) lo que significa que la diferencial en el costo de generación termoeléctrica en base a ambos combustibles difícilmente se irá cerrando.

"En este contexto, si bien el anuncio debe ser valorado pues significa una mayor disponibilidad de gas para Chile, lo cierto es que no debe abandonarse la posibilidad que el desarrollo eléctrico se desarrolle en función de las fuentes más competitivas, siempre que se cumplan con la normativa medioambiental", asegura la economista. En tal sentido, sería deseable que la autoridad se empeñara igualmente en promover los proyectos termoeléctricos a carbón y el aprovechamiento del potencial hídrico del país, pues permitiría una reducción real en los costos de generación del país.


[1] Fuente: ¿Es competitivo el GNL norteamericano?, por Gürcan Gülen, 30/6/2014, Breves de Energía.