IPC DE ABRIL: ALIMENTOS VUELVE A SUBIR, GASOLINA DA UN BREVE RESPIRO

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el IPC de abril de 2014, el cual registró una variación mensual de 0,6%. Esta cifra es algo menor que la del mes anterior, la cual fue de 0,8%, llevando el registro acumulado en los cuatro primeros meses de 2014 a un nada despreciable 2,1%. Este registro superó bastante las expectativas del mercado situadas en torno a un 0,3%.

Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que en el IPC de abril, diez de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios, mientras que sólo una (Vestuario y Calzado) disminuyó levemente, y otra prácticamente se mantuvo (Educación). A diferencia de los meses anteriores, la gasolina dio un leve respiro retrocediendo un 2,3%, pese a lo que aún acumula un aumento de 6,7% en lo que va del año, este leve retroceso responde tanto a la menor cotización internacional como al freno en la depreciación del peso. Entre los aumentos volvió a destacar Alimentos y Bebidas No Alcohólicas con una incidencia de 0,164 puntos porcentuales. Esta incidencia se explica  tanto por la tendencia alcista de los alimentos que viene desde ya hace algún tiempo, además de un componente estacional relevante, para frutas como el tomate y la naranja. Una segunda división relevante en los aumentos fue Salud, la cual responde en gran medida al reajuste habitual que se produce en esta época de los aranceles de FONASA.

El alza en Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, división de mayor peso en la canasta, es siempre una preocupación, especialmente para los sectores de menores ingresos. Esta división volvió a aumentar en 0,9% versus el mes anterior luego de que en diciembre y enero se registrara una caída en los precios, lo que de alguna forma constituyó una pequeña ayuda para los hogares de los primeros quintiles tras un 2013 de fuertes aumentos en este ítem.

En cuanto a las medidas de inflación subyacentes, el IPC subyacente o IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó una variación de 0,8% con respecto al mes anterior, en línea con el IPCX1 (0,8%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses aumentó respecto al mes previo, alcanzando un 7,7%, al igual que el IPCX1 que alcanza un 3,6%. Por su parte el IPC SAE, que excluye alimentos y combustibles presenta un aumento mensual 0,8%.

La inflación de transables fue de 0,4% en términos mensuales y, medida en doce meses alcanzó un 2,9%, aumentando considerablemente en comparación al mes anterior (2,4%). En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,9% lo que se traduce,  en un registro en doce meses de 5,1%.

El registro de abril para la inflación –tanto general como en todas sus medidas subyacentes- resulta bastante elevado, y sí bien parte se explica por shocks transitorios de oferta producto de reajustes que suceden sólo una vez al año,  existen señales de una cierta persistencia de la depreciación del peso de los meses anteriores que se traspasan a no transables (efectos de segunda vuelta). De esta forma, los últimos resultados del IPC han mostrado una convergencia mucho más rápida que lo esperado hacia el techo del rango meta del Banco Central.  "Esto último, sin duda, continuará siendo un elemento relevante en las próximas reuniones de Política Monetaria, al limitar el espacio de acción del instituto emisor, especialmente cuando se discutan próximas bajas que llevasen la tasa rectora por debajo del 4,0%", advierte Klapp.